(BUENOS AIRES).- "Ningún jugador está en la mira simultánea de los dos gigantes del país, pero la disputa es real y ya tiene un nombre que cruza la grieta más grande del fútbol argentino." Con esa frase, bien podría resumirse el nuevo capítulo que asoma en el mercado de pases de la Liga Profesional. River Plate y Boca Juniors comparten el interés por un futbolista joven con proyección, en una pulseada que se calienta por estas horas ante la irrupción de Rodolfo Arruabarrena en la planificación xeneize.
El "Vasco", posible nuevo entrenador de Boca, ya analiza la incorporación del jugador para el próximo proyecto. La información no solo generó ruido por el interés compartido, sino porque el futbolista es seguido desde hace meses por distintos equipos y River habría sido uno de los primeros en tantear su situación. Desde el entorno del jugador no descartan un salto a un club grande en el corto plazo, siempre que las condiciones deportivas y contractuales sean favorables.
En la vereda de enfrente, el cuerpo técnico que encabeza Arruabarrena considera "fundamental equilibrar jerarquía con frescura, algo que ya marcó en su anterior ciclo como entrenador del club". La idea es reforzar puestos puntuales con juventud y dinámica, y este apellido encaja de lleno en el perfil que el Vasco prioriza. De hecho, su análisis ya está en marcha.
La particularidad de la pelea es que no hay negociaciones avanzadas ni ofertas formales, pero sí un seguimiento simultáneo de los dos clubes más importantes del país. Eso eleva la expectativa antes de que se abra formalmente la ventana de transferencias y reinstala el clásico fuera de la cancha como telón de fondo. La carrera, por ahora, es silenciosa.
El desenlace podría definirse por dos vías. Si la pulseada se inclina hacia lo económico, bastaría con que uno de los gigantes ponga un número sobre la mesa. En cambio, si entra en juego el proyecto deportivo, el rol de Arruabarrena y su visión de reconstrucción podrían inclinar la balanza a favor del conjunto de la Ribera. El mercado de pases recién empieza a calentar motores y ya promete un capítulo tan intenso como un Superclásico.
