(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena asumirá la dirección técnica de Boca Juniors en las próximas horas. Este cambio genera un fuerte sismo interno por su impacto directo. El nuevo entrenador llega con la intención de prescindir de Edinson Cavani.
El técnico fundamenta su postura en la necesidad de un estilo veloz. "Arruabarrena habría definido que Cavani no será prioridad en su esquema". Por lo tanto, el uruguayo deberá pelear por un lugar secundario.
Además, el factor físico resulta determinante para el nuevo cuerpo técnico. Las "reiteradas molestias físicas" alejaron al delantero del protagonismo esperado. El entrenador considera que el ciclo del atacante ha cumplido una etapa.
La reestructuración de Arruabarrena y el rol de Riquelme
La figura de Juan Román Riquelme aparece como clave para mediar. El presidente de la institución "obliga a una intervención directa" necesaria. Su rol será fundamental para mantener el equilibrio en el vestuario.
Actualmente, se evalúan dos alternativas principales para resolver la situación planteada. Una opción es mantenerlo en el plantel con un "rol más reducido". No se descarta abrir la puerta a una salida consensuada pronto.
Sin embargo, esta situación es solo el inicio de una renovación profunda. El entrenador Arruabarrena avanza en una reestructuración general del plantel profesional. Varios nombres históricos también están bajo una estricta revisión técnica.
Finalmente, la gestión del vestuario determinará el éxito del nuevo ciclo. La búsqueda de un equipo más dinámico marca el rumbo actual. Boca Juniors inicia cambios drásticos bajo la conducción de un conocido.
