(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena volvió a Boca con una idea clara: ordenar el plantel, definir roles y recuperar futbolistas que pueden ser importantes para el proyecto. En ese contexto, uno de los nombres que aparece en la lista de prioridades es el de Carlos Palacios, a quien el entrenador no descarta "reactivar" futbolísticamente de cara al segundo semestre.
La situación del chileno viene siendo seguida de cerca por el cuerpo técnico desde el inicio de la pretemporada. Entre lesiones, irregularidad y poca continuidad, Palacios no logró consolidarse como una pieza estable en el equipo, pero en el club todavía creen que puede aportar soluciones si recupera su mejor nivel.
Arruabarrena incluyó a Palacios dentro de un grupo de futbolistas que serán evaluados de manera individual durante la pretemporada. La idea es no tomar decisiones apresuradas y analizar su respuesta física y futbolística en entrenamientos exigentes.
En el cuerpo técnico consideran que el mediocampista ofensivo tiene condiciones técnicas para ser útil en distintos esquemas, aunque su rendimiento reciente no terminó de convencer. Por eso, la intención no es descartarlo de inmediato, sino darle una última oportunidad de demostrar su valor dentro del plantel.
El escenario competitivo en Boca tampoco ayuda. La alta cantidad de jugadores en ofensiva obliga a cada futbolista a pelear minuto a minuto su lugar, lo que deja a Palacios en una situación de presión constante para recuperar terreno.
El mismo criterio de evaluación alcanza a Kevin Zenón, otra de las apuestas que el técnico pretende recuperar. Arruabarrena ya le comunicó a la dirigencia que no contempla su salida y que trabajará para reencontrar el nivel que el volante mostró en sus primeros meses en el club. Junto a Palacios y Williams Alarcón, integra el grupo de suplentes que buscan convencer al entrenador de quedarse.
A su vez, el club mantiene abierta la posibilidad de movimientos en el mercado, lo que podría modificar el panorama de algunos nombres. Sin embargo, en el caso del chileno, la prioridad del entrenador es observarlo antes de tomar cualquier decisión definitiva.
El propio entorno del jugador sabe que estas semanas serán determinantes. Una buena pretemporada podría cambiar su situación, mientras que una baja respuesta física o futbolística podría abrir la puerta a una salida en forma de préstamo o transferencia. Hasta ahora, no hubo un interés concreto de otros clubes por el mediocampista.
En Boca, el mensaje es claro: nadie tiene el puesto asegurado. Y en ese marco, la historia de Carlos Palacios vuelve a estar en el centro de la escena, con Arruabarrena como principal evaluador de un futuro que todavía está abierto.
