(BUENOS AIRES).- “Más allá de confiar en Zeballos, considera que el equipo necesita más opciones en los extremos para elevar el nivel y sostener la intensidad durante todo el año”. Con esa premisa, Rodolfo Arruabarrena le bajó un pedido puntual al Consejo de Fútbol de Boca tras la reunión cara a cara que mantuvo con Exequiel Zeballos.
El entrenador citó al extremo para conocer de primera mano cómo está, “tanto desde lo futbolístico como desde lo físico y mental”. Zeballos viene de atravesar momentos complicados por lesiones y busca recuperar continuidad y protagonismo en el equipo. Arruabarrena quedó conforme con la predisposición del jugador, pero entendió que el plantel necesita variantes ofensivas para afrontar una temporada exigente.
Tras la conversación, el Vasco le hizo un pedido puntual al Consejo de Fútbol que encabeza Juan Román Riquelme: reforzar el sector ofensivo. “La intención no es desplazar al juvenil, sino rodearlo de mayor competencia para potenciar su rendimiento”, explicó el cuerpo técnico. En Boca creen que este escenario puede ser clave para que el Changuito dé el salto definitivo y recupere el nivel que lo convirtió en una de las grandes promesas del club.
Zeballos arrastraba meses complicados por lesiones y en junio pasado ya había puesto en suspenso su continuidad. El club negocia su renovación mientras Arruabarrena insiste en que el tema no puede seguir dilatándose. El Vasco busca que la dirigencia tome una decisión clara respecto al futuro del atacante, que en su momento expresó su deseo de esperar una posibilidad del exterior.
El plan que diagramó Arruabarrena contempla sumar un extremo que llegue para jugar, no para ser alternativa. La premisa es que la competencia interna potencie a Zeballos si finalmente se queda, pero también que el equipo no quede desabastecido si aparece una oferta del exterior que conforme a todas las partes. Boca cree que ese salto de calidad en los costados puede ser la llave para que el plantel eleve la vara.
Mientras el Consejo de Fútbol analiza alternativas en el mercado, el DT ya marcó el rumbo y espera definiciones concretas. La intención es jerarquizar el plantel sin resignar el desarrollo de los juveniles del club, pero con la urgencia de quien sabe que un jugador desequilibrante puede irse en cualquier momento.
La dirigencia ya inició sondeos por un extremo que encaje en el esquema del Vasco y se espera que los próximos días traigan novedades. Con el libro de pases abierto y la situación de Zeballos todavía sin resolución definitiva, Boca se mueve a contrarreloj para no perder tiempo en un mercado determinante.
