Connect with us

Hola, qué estás buscando?

BOCA JUNIORS

Arruabarrena ya definió los seis picantes puestos a reforzar en Boca

 

El entrenador de Boca Juniors, Rodolfo Arruabarrena, planifica una renovación del plantel con seis incorporaciones clave, entre ellas un arquero, un defensor central, un volante creativo y dos delanteros.

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- El cuerpo técnico de Boca Juniors ya definió los seis puestos que pretende reforzar en el actual mercado de pases y la dirigencia avanza con negociaciones en paralelo para cada una de las posiciones marcadas como prioritarias. La planificación, que encabeza el entrenador Rodolfo Arruabarrena, busca una renovación fuerte del plantel con jugadores específicos para cada necesidad.

La búsqueda arranca por el arco. La idea es sumar un arquero que compita directamente por la titularidad, aporte seguridad y le dé al plantel una jerarquía inmediata en un puesto que el club considera clave para elevar el nivel general. Según indicaron desde el cuerpo técnico, no se trata de un refuerzo menor sino de incorporar calidad probada desde el primer día.

En la defensa, el lateral derecho ya está cubierto con la llegada de Lozano, un refuerzo que resolvió una zona que el cuerpo técnico veía con pocas variantes. Para la zaga central, en tanto, la prioridad es un marcador firme y de presencia física. El nombre de Jhohan Romaña aparece como opción fuerte, aunque también se analizan otras alternativas. La idea de Arruabarrena es reforzar la última línea con un zaguero que tenga salida clara y peso en las dos áreas.

El mediocampo es otra de las líneas a retocar. Boca busca un volante central con perfil creativo, generador de juego, de buen pase filtrado y manejo de los tiempos. Se trata de un puesto que el equipo no terminó de consolidar en los últimos torneos y que el entrenador considera indispensable para mejorar la creación ofensiva.

En ataque la apuesta es doble. Por un lado, un extremo que aporte desequilibrio, velocidad y capacidad en el uno contra uno para sumar variantes ofensivas. Por el otro, un centrodelantero con gol y presencia en el área, que sea alternativa o competencia directa para los nueve del plantel actual. El objetivo que persigue Arruabarrena es que el equipo tenga más peso ofensivo y herramientas para cerrar partidos en los minutos finales.

La planificación no es improvisada. Por cada uno de los seis puestos hay entre dos y tres jugadores en carpeta, y las charlas se llevan adelante de manera simultánea. Ese esquema le permite a la dirigencia reaccionar rápido si alguna de las negociaciones se cae y mantener el rumbo sin depender de una sola opción.

El objetivo de fondo es ambicioso: no se trata de retoques puntuales sino de una renovación importante del plantel, con jugadores específicos para cada necesidad y una competencia interna más alta. Si se logra concretar la mayoría de los movimientos que pretende Arruabarrena, el equipo puede dar un salto de calidad considerable. El desafío ahora pasa por cerrar cada una de las negociaciones, la etapa más difícil de un mercado que promete ser decisivo para Boca.