(BUENOS AIRES).- Con solo 35 minutos y un puñado de ingredientes, el budín de café y nueces se planta como una alternativa a los clásicos de limón o naranja para acompañar la merienda. Es una receta de la comunidad Essen, verificada y de dificultad fácil, que rinde 12 porciones.
La masa tiene una textura húmeda y un aroma intenso a café que inunda la cocina apenas empezás a batir. Lleva manteca apenas para enmantecar la budinera y el resto se resuelve con aceite de oliva extra virgen, lo que le da una textura liviana. El punto fuerte está en el contraste: el amargor justo del café instantáneo y el crocante de las nueces picadas, que aparecen cada dos o tres bocados.
A diferencia de los budines que llevan ralladura y baño de glasé, acá el carácter lo pone la infusión. El café se disuelve en leche tibia y se alterna con la harina leudante tamizada para que no se formen grumos. Las nueces, apenas espolvoreadas con harina antes de incorporarlas, no se van al fondo y quedan repartidas en toda la miga.
Ingredientes
2 huevos
200 g de azúcar
1 cucharada de esencia de vainilla
3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
2 cucharadas de café instantáneo
130 g de leche tibia
250 cc de harina leudante
70 g de nuez
1 cucharada de manteca (para la budinera)
En un bol batir los huevos con el azúcar y la esencia de vainilla hasta que la preparación esté espumosa. Agregar el aceite de oliva y seguir batiendo un minuto más para que emulsione bien. El café instantáneo se disuelve en la leche tibia y se incorpora en forma alternada con la harina leudante tamizada, mezclando con movimientos envolventes.
Las nueces se pican a cuchillo, se las pasa apenas por harina y se suman a la preparación final con una espátula. Esa mini cobertura de harina es el truco para que no se precipiten durante la cocción. La mezcla se vuelca en una budinera enmantecada y se lleva a la cacerola tapada.
Si usan un equipo Essen, la función que corresponde es Horno para masas y el fuego va medio. La cocción tarda unos 30 a 35 minutos: el budín está listo cuando al pincharlo con un palito sale seco. Desmoldar sobre una rejilla y dejarlo enfriar completo antes de cortarlo, así los bordes quedan crocantes y el centro bien esponjoso.
La receta completa, con ingredientes simples y un paso a paso sin vueltas, está disponible en la comunidad Essen. Una vez que lo probás, el budín de café y nueces se vuelve fijo en la lista de meriendas.
