El delantero uruguayo Cavani optó por someterse a una microcirugía lumbar tras agotar los métodos de recuperación no invasivos. Esta decisión busca solucionar de forma definitiva una lesión persistente que limita su rendimiento físico durante la temporada actual. El atacante de Boca Juniors pretende recuperar la regularidad competitiva perdida en este inicio de año.
Los tratamientos conservadores realizados previamente, que incluyeron bloqueos y terapias alternativas, no arrojaron los resultados esperados por el cuerpo médico. Por consiguiente, el equipo de salud del club y el futbolista coincidieron en la necesidad de intervenir quirúrgicamente la zona afectada. Esta medida representa la última instancia terapéutica para garantizar su continuidad profesional.
El proceso médico de Cavani y su recuperación
La microcirugía lumbar se presenta como la opción técnica más viable para descomprimir la zona y eliminar el dolor crónico. Mediante este procedimiento, se espera que el deportista pueda retomar sus actividades de alto impacto sin las restricciones actuales. Sin embargo, este proceso requiere una planificación estricta para evitar recaídas en el futuro inmediato.
El periodo estimado para su regreso a las canchas oscila entre los dos y tres meses, dependiendo de su evolución postoperatoria. En consecuencia, el cuerpo técnico deberá reorganizar la ofensiva del equipo ante una ausencia prolongada del experimentado referente. Esta baja significa un desafío logístico importante para la planificación de los próximos torneos locales.
Estadísticas y vínculo contractual en Boca Juniors
En lo que va del año 2026, la participación de Cavani ha sido extremadamente limitada debido a estas complicaciones físicas recurrentes. El delantero apenas registró 104 minutos de juego, repartidos en los encuentros oficiales disputados frente a Platense y Racing Club. Estas cifras reflejan la urgencia de encontrar una solución definitiva a sus problemas de salud.
Cabe destacar que el vínculo contractual entre el jugador y Boca Juniors tiene vigencia hasta diciembre de 2026. Por lo tanto, el objetivo primordial es que el futbolista logre una recuperación plena para disputar el tramo final de su contrato. La dirigencia de la institución acompaña la decisión del jugador entendiendo el valor de su presencia.
Finalmente, el éxito de la intervención quirúrgica determinará si el atacante puede cumplir sus metas deportivas antes de la finalización de su vínculo. El compromiso del uruguayo con la institución se mantiene firme, priorizando su bienestar físico para aportar su jerarquía en el campo. El panorama para el segundo semestre de 2026 dependerá directamente de los resultados de esta cirugía lumbar.
