Connect with us

Hola, qué estás buscando?

ESPECTÁCULO

«Compito ilegalmente»: La confesión de Fabián Cubero que no se arrepiente de blanquearlo

 

El exfutbolista visitó Otro día perdido y confesó todo.

 
Fabián Cubero

Fabián Cubero fue a Otro día perdido y dejó a Mario Pergolini, Rada y Evelyn sin palabras con una confesión que nadie esperaba: no puede jugar a nada sin hacer trampa. No importa si es un partido de fútbol, una mano de truco o una ronda del Uno con sus nenas. La competitividad que forjó durante años en el fútbol profesional no tiene apagador. «Soy muy competitivo. Compito ilegalmente. Soy competitivo de manera ilegal», resumió él mismo ante las cámaras de eltrece.

La terrible confesión de Fabian Cubero en Otro Día Perdido

Las anécdotas que siguieron fueron de otro nivel. «Yo juego al Uno con mis nenas y me guardo las cartas en las que anoto. El otro día jugué al truco con un amigo y me guardé el 5 de copas en la manga y esperé el momento», relató sin el menor signo de vergüenza. Pero el momento más comentado de la entrevista llegó cuando Pergolini le preguntó si la edad del rival le importaba algo. La respuesta fue directa: no.

Cubero contó que estaba jugando al metegol con un amigo cuando se sumó un nene de ocho años. El resultado fue 7 a 0. «Taca, taca, taca, taca: 7 a 0», recreó con total naturalidad. El chico se fue llorando, pero el exdefensor de Vélez no solo no se arrepiente sino que tiene una teoría sobre por qué hizo bien: «Yo le entrené al hijo. El día de mañana, cuando él va a competir en algo y le toque perder, va a tener que aceptar la derrota».

Lejos de presentarlo como crueldad, Cubero lo enmarca en su propia experiencia como deportista de alta competencia. «En el deporte podés perder de cualquier manera. Pero el que compite en alta intensidad, cuando te toca perder, es una frustración tan grande que no querés volver a sentir eso», explicó, recordando que a lo largo de su carrera le tocó perder muchas veces contra rivales que consideraba inferiores.

El cierre fue una especie de filosofía de vida resumida en pocas palabras: «Sirve, porque la derrota después te hace intentar ser mejor. La frustración que sentís cuando perdés no querés pasar por esa situación de vuelta». Cubero no se disculpa por ser así. Simplemente es lo que es, y eso, paradójicamente, fue lo más entretenido de la noche.