(BUENOS AIRES).- River Plate sacudió el tablero con una decisión de Eduardo Coudet que no pasó inadvertida: el entrenador dejó afuera de la pretemporada a un campeón del mundo y a otros seis futbolistas, en una movida que marca un antes y un después en Núñez.
La lista de jugadores que no serán tenidos en cuenta incluye a Maxi Salas, Germán Pezzella, Maxi Meza, Paulo Díaz, Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo y Alex Woiski. Ninguno formará parte del arranque de la preparación para la segunda mitad del año.
La presencia de Germán Pezzella generó sorpresa en el ambiente futbolístico. El defensor central, campeón del mundo, era una pieza de peso en el plantel y su marginación de la puesta a punto encendió las alarmas sobre un recambio profundo.
La medida responde a una reestructuración impulsada por el cuerpo técnico de Coudet, que busca renovar piezas clave y ajustar el rendimiento colectivo tras un semestre con irregularidades. La dirigencia ya trabaja en el mercado de pases para sumar refuerzos que cubran las bajas y sostener la jerarquía del equipo en competencias locales e internacionales.
En paralelo, el club informó que Kevin Castaño se incorporará al plantel luego de su participación en el Mundial con la selección de Colombia, mientras que Ian Subiabre y Santiago Lencina se encuentran en negociaciones para continuar sus carreras en otros clubes.
La depuración no solo alcanza a jugadores de rotación sino que toca a nombres que hasta hace poco eran habitués de la formación. Varios de los futbolistas afectados eran considerados habituales en la rotación del equipo, lo que refuerza la idea de un cambio de ciclo dentro del plantel.
La intención de Coudet es abrir espacio para nuevas incorporaciones y refrescar el plantel, combinando experiencia con piezas que se adapten a su proyecto futbolístico. El objetivo de fondo es elevar la competitividad interna y reordenar las prioridades deportivas de cara a la segunda parte de la temporada.
El anuncio oficializó una decisión que impacta de lleno en la estructura del equipo. La magnitud de la lista y el peso de los apellidos involucrados confirman que el cuerpo técnico no se guardó nada a la hora de trazar una línea divisoria.
Con estas definiciones, River entra en una etapa de cambios profundos que marcará el rumbo en los próximos meses. La pretemporada, sin Pezzella ni las otras figuras apartadas, arranca con un mensaje claro: el ciclo que se termina en Núñez no admite medias tintas.
