(BUENOS AIRES).- River puso en marcha la pretemporada con una decisión que marcó el arranque de los trabajos: no sumar una gran cantidad de refuerzos en el inicio. La medida responde a un plan diseñado por el cuerpo técnico de Eduardo Coudet que apunta a una exigencia física muy alta antes del comienzo de la competencia oficial.
El objetivo principal es construir una base atlética sólida en un plantel que deberá afrontar un calendario cargado. Por eso el inicio de la preparación se concentra más en la puesta a punto interna que en la incorporación inmediata de caras nuevas.
El cuerpo técnico considera que la adaptación progresiva de los posibles refuerzos será más efectiva una vez que el grupo ya haya atravesado la etapa más intensa de trabajo físico. La idea es evitar desajustes en la carga de entrenamiento y priorizar la cohesión del equipo base antes de integrar a los que lleguen.
Eduardo Coudet tiene contrato con el club hasta diciembre de 2027 y encabeza una planificación metódica que arrancó con pocas incorporaciones pero con una carga física de máxima intensidad. El entrenador apostó por exprimir al plantel actual desde el primer día, con la convicción de que los refuerzos se acoplarán mejor cuando el grupo ya esté rodado.
Otro de los puntos centrales de la preparación es la disputa de tres partidos amistosos durante la pretemporada. Estos encuentros funcionarán como banco de pruebas para medir la respuesta física y futbolística del plantel, además de ajustar detalles tácticos. Allí también podrían empezar a sumarse los refuerzos de manera progresiva.
La decisión de no acelerar incorporaciones también responde a los tiempos del mercado. En el club entienden que muchas negociaciones todavía están en curso y que apresurar definiciones podría afectar la calidad de los jugadores que se sumen.
El plantel actual le permite a Coudet trabajar con una base sólida de jugadores que ya conocen el sistema y pueden sostener la exigencia física que se planteó como eje de la preparación. Así, el orden de prioridades quedó definido desde el primer día: intensidad antes que cantidad de caras nuevas.
Eduardo Coudet asumió en River en marzo de 2026 y desde entonces impulsó un modelo de trabajo que privilegia la cohesión interna y el ritmo competitivo por sobre las incorporaciones urgentes. La pretemporada de julio no fue la excepción: el cuerpo técnico diseñó un cronograma de cargas altas, con foco en la puesta a punto colectiva y una integración escalonada de los futuros refuerzos.
Mientras el mercado sigue abierto, el cuerpo técnico concentra todos los esfuerzos en una pretemporada metódica y de carga máxima. Los tres amistosos de preparación oficiarán como la primera gran evaluación antes del debut oficial.
