(BUENOS AIRES).- River Plate inició la pretemporada con un plantel reducido de apenas 15 jugadores de campo, tras la profunda limpieza que encabezó Eduardo Coudet. El entrenador separó a 11 futbolistas que no viajaron a España y dejó en claro que el nuevo ciclo arranca con exigencias máximas.
El club confirmó a través de un comunicado oficial la nómina de once nombres que no serán tenidos en cuenta para esta etapa. Entre los futbolistas marginados aparecen Paulo Díaz, Maxi Meza, Germán Pezzella, Alex Woiski y Andrés Herrera, varios de ellos con contratos vigentes y peso específico en la estructura anterior.
La decisión de borrarlos fue exclusiva de Coudet y responde a una estrategia de reordenamiento del plantel de cara al mercado de pases. River atraviesa una etapa de transición con posibles salidas y negociaciones en curso, lo que podría modificar la nómina en las próximas semanas.
En contraste, el entrenador trabaja con una base que combina referentes y juventud. En el arco, Franco Armani es el líder, acompañado por Ezequiel Centurión y juveniles en crecimiento. La defensa tiene como pilares a Marcos Acuña y Lucas Martínez Quarta, dos futbolistas llamados a liderar la última línea en este nuevo proceso. El mediocampo reúne a Aníbal Moreno, Mauro Arambarri y Fausto Vera, un núcleo con recorrido al que se suman nombres más jóvenes que intentan ganarse un lugar. La referencia ofensiva recae en Facundo Colidio y Sebastián Driussi.
La reducción del grupo responde a una idea de preparación de alta exigencia física. Con menos futbolistas, el cuerpo técnico apunta a optimizar cargas, controlar mejor los trabajos y evaluar de cerca a cada uno de los integrantes del plantel. "Llevar adelante una preparación de alta exigencia física, donde la intensidad sea protagonista desde el primer día", explicaron desde el entorno del cuerpo técnico sobre los lineamientos de la pretemporada.
El cuerpo técnico también proyecta disputar tres amistosos durante la pretemporada, encuentros que servirán como termómetro para medir el rendimiento del equipo y ajustar detalles tácticos antes del inicio de la competencia oficial.
Además, la lista de borrados podría no ser definitiva. La idea del entrenador es observar de cerca las variantes antes de avanzar en el mercado, aunque los tres amistosos previstos oficiarán de prueba para evaluar a los futbolistas que sí integran la delegación en España.
Con un plantel corto pero competitivo, el mensaje de Coudet es arrancar un ciclo de exigencia máxima y definiciones firmes. El cuerpo técnico espera que en las próximas semanas lleguen refuerzos que terminen de moldear al equipo para los desafíos de la temporada, mientras los once marginados negocian sus salidas o buscan nuevo destino.
