(BUENOS AIRES).- “primero Uruguay, después veremos”. La frase, corta y directa, salió de la boca de Luis de la Fuente, el entrenador de la Selección de España, en la previa del duelo que puede marcar el rumbo de su equipo en el Mundial 2026. El técnico le bajó el tono a la posibilidad de cruzarse en los dieciseisavos de final con la Selección Argentina y dejó en claro que hoy no existe otra prioridad que el partido inminente por la fase de grupos.
“El único partido importante es Uruguay”, remarcó De la Fuente, en sintonía con un discurso que repite desde el inicio del torneo: en una Copa del Mundo ningún rival es sencillo y cualquier cálculo sobre cruces futuros constituye un error de enfoque.
El choque entre España y Uruguay cierra el Grupo H y define quién avanza como líder de la zona. España llega con 4 puntos después de golear 4 a 0 a Arabia Saudita, mientras que Uruguay suma 2 unidades tras el empate 2 a 2 ante Cabo Verde. El ganador se medirá con un tercero de los grupos C, D, E o F, un cruce en teoría más accesible que el que le tocaría al segundo del grupo. Sin embargo, el cuerpo técnico español evita pisar ese terreno.
De la Fuente volvió a plantar la bandera del “partido a partido”, una filosofía que sostiene desde el primer día del certamen. Explicó que en un Mundial 2026 la dificultad de cada encuentro es máxima y que pensar más allá del siguiente rival puede distraer al equipo de su objetivo principal. “El único partido importante es Uruguay”, insistió, reforzando la idea de que no hay margen para especulaciones con los posibles cruces de la fase eliminatoria.
En el entorno de la selección se percibe que el hipotético cruce con Argentina genera expectativa en los medios, pero no forma parte de la planificación interna del cuerpo técnico. La prioridad excluyente es mantener la concentración absoluta en la Celeste, el rival que va a determinar el camino que tomará España cuando arranquen los mata-mata.
De la Fuente también subrayó que Uruguay es un adversario que puede definir la posición final en el grupo y, por ende, el recorrido en la fase eliminatoria del Mundial 2026. El entrenador aclaró que todo el análisis de su equipo está centrado en el compromiso inmediato y que cualquier pronóstico sobre llaves futuras sería un desvío de la preparación. El foco, remarcó, está puesto exclusivamente en lo que pueden controlar.
España, que con solo empatar se asegurará el primer puesto del grupo, encara la definición con la premisa de no apartar la mirada del presente. El mensaje desde el banco es inequívoco: en el horizonte de la Roja no aparece la Albiceleste, solo la Celeste.
