Lo que prometía ser una fiesta familiar para alentar a la Selección Argentina en el Mundial 2026 estuvo a punto de convertirse en una verdadera pesadilla para Marcelo Tinelli. El conductor viajó a Estados Unidos junto a sus hijos para presenciar el encuentro de la Scaloneta. Sin embargo, antes de llegar al estadio tuvo que atravesar una serie de complicaciones que lo dejaron exhausto.
Instalado en Dallas para seguir de cerca el recorrido del equipo argentino, Tinelli reveló que el viaje estuvo marcado por problemas que se fueron acumulando uno tras otro. Entre vuelos cancelados, demoras inesperadas y hasta la pérdida de documentación, el conductor vivió horas de máxima tensión antes de poder cumplir con su objetivo.
Según contó, el itinerario se transformó en una verdadera odisea. «Nos cancelaron el vuelo dos veces, suspendido, demorado, llegamos casi a las cinco de la mañana y dormimos una hora», relató.
Como si eso fuera poco, Marcelo Tinelli también reveló que durante su paso por Miami extravió documentos importantes, una situación que sumó preocupación a una travesía que ya venía cargada de contratiempos. Sin embargo, pese al cansancio acumulado y a los dolores de cabeza que le provocaron los inconvenientes, decidió enfocarse en el lado positivo de la experiencia.
Marcelo Tinelli disfruta del Mundial y la familia
El conductor llegó al estadio acompañado por sus hijos Francisco y Lorenzo, mientras aguardaba la llegada de Juana y Candelaria para completar el encuentro familiar. «Es una sensación hermosa que uno siente como argentino», expresó al referirse al clima que se vivía en las tribunas.
En medio de la euforia mundialista, Tinelli también dejó una reflexión sobre el valor que tiene para él disfrutar de estos eventos rodeado de sus seres queridos. «El fútbol siempre es familia, es una mesa», afirmó. De esta manera, el conductor disfruta de la pasión mundialista, pero también del apego a los suyos.

