El exdiputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, recibió una condena de cuatro años y dos meses de prisión luego de que el Supremo Tribunal Federal de Brasil lo encontrara culpable de intentar influir en el proceso judicial que enfrentaba su padre. Los jueces concluyeron que realizó gestiones ante el gobierno de Estados Unidos para presionar a magistrados brasileños que investigaban la trama golpista posterior a las elecciones de 2022.
Los cuatro integrantes de la Primera Sala del máximo tribunal votaron de manera unánime a favor de la condena. Además de la pena bajo régimen semiabierto, la Justicia le impuso una multa equivalente a 100 salarios mínimos. También lo inhabilitó para ejercer cargos públicos durante ocho años y dispuso la pérdida de su cargo como empleado de la Policía Federal.
La Justicia apuntó contra sus gestiones en Estados Unidos
Según determinó la investigación, Eduardo Bolsonaro buscó apoyo político en Washington para que la administración estadounidense aplicara sanciones contra los jueces que llevaban adelante las causas vinculadas a Jair Bolsonaro. Para los magistrados, esas acciones constituyeron un intento de ejercer presión sobre el sistema judicial brasileño.
El dirigente ultraderechista se instaló en Estados Unidos a fines de febrero de 2025. Desde allí mantuvo contactos con funcionarios y dirigentes cercanos al presidente Donald Trump. Además, impulsó una campaña internacional para denunciar una supuesta persecución política contra su padre y cuestionar el accionar de los tribunales brasileños.
Poco después de esas gestiones, el gobierno estadounidense anunció sanciones contra magistrados involucrados en el caso Bolsonaro. También justificó la aplicación de aranceles contra Brasil con argumentos relacionados al juicio contra el expresidente. Trump incluso calificó ese proceso judicial como una “caza de brujas”.

Un nuevo golpe para la familia Bolsonaro
Los jueces rechazaron los planteos de la defensa de Eduardo Bolsonaro. Consideraron que sus acciones excedieron los límites de la actividad política y buscaron influir en decisiones que correspondían exclusivamente a las instituciones brasileñas. Esa conclusión resultó central para fundamentar la condena dictada por unanimidad.
La sentencia contra Eduardo llega meses después de que la Justicia condenara a Jair Bolsonaro a 27 años de prisión por su participación en la trama que intentó desconocer la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en 2022. Ese fallo marcó uno de los episodios más importantes de la crisis política que atravesó Brasil tras aquellos comicios.
El caso también profundizó la confrontación entre el gobierno de Lula y el entorno del exmandatario. En varias oportunidades, el presidente brasileño acusó a Eduardo y a su hermano Flávio Bolsonaro de actuar contra los intereses nacionales al buscar respaldo extranjero para influir en asuntos internos.
?? Por unanimidade, STF condena Eduardo Bolsonaro por coação pic.twitter.com/YZsW9lbeIp
— Metrópoles (@Metropoles) June 16, 2026
