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ESPECTÁCULO

El postre económico que prepara Paulina Cocina: cremoso, sin horno y con dulce de leche

 

Lleva pocos ingredientes, no necesita huevos y se moldea como un flan.

 
receta

Entre las recetas dulces más rendidoras y económicas, hay una que volvió a ganar protagonismo gracias a Paulina Cocina. Se trata de la polenta con leche, una preparación cremosa y delicada que se moldea como un flan, pero que no requiere horno ni huevos. Con apenas dos tazas de leche, azúcar y algunos ingredientes aromáticos, se obtiene un postre ideal para compartir en familia.

La receta económica de Paulina Cocina que parece un flan, pero no es

La clave de esta receta está en la cocción lenta y en lograr la proporción justa entre la leche y la polenta. Para potenciar el sabor, Paulina recomienda preparar una infusión con cáscara de limón y una rama de canela, que luego se retiran antes de incorporar la polenta. De esta manera, el postre adquiere un aroma especial y una textura suave, muy distinta a la versión salada que todos conocen.

La preparación comienza con un caramelo casero, que se distribuye en un molde de flan o budinera. Luego, se calienta la leche con el azúcar y los aromatizantes y, una vez retirada la canela y la cáscara de limón, se agrega la polenta en forma de lluvia, revolviendo constantemente para evitar grumos. Cuando la mezcla alcanza una consistencia algo más líquida que la de una polenta tradicional, se incorpora manteca y se vuelca en el molde.

El detalle que convierte esta receta en una verdadera tentación es el agregado de cucharadas de dulce de leche en el centro de la preparación, antes de que se enfríe por completo. Al desmoldarlo, el interior queda con una sorpresa cremosa que aporta un toque extra de dulzura. Después de dejarlo enfriar a temperatura ambiente, el postre debe permanecer al menos cuatro horas en la heladera para adquirir la consistencia perfecta.

Además de rescatar una receta tradicional, Paulina recordó que la polenta fue durante mucho tiempo un alimento muy presente en la cocina italiana y que, con la llegada de los inmigrantes a Argentina, surgieron versiones dulces gracias a la abundancia de leche y azúcar. El resultado es un postre sencillo, económico y lleno de historia que demuestra que con pocos ingredientes se pueden lograr grandes sabores.