Después de no dar quórum y que se caiga la sesión en Diputados que buscaba votar la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el Pro publicó un comunicado para justificar su accionar. «Nuestra posición fue coherente de principio a fin», argumentaron. Además, sostuvieron que para ellos «Manuel Adorni no puede seguir en el cargo».
La sesión había sido convocada por el bloque Unión por la Patria, Provincias Unidas, la Coalición Cívica y el Frente de Izquierda. Horas antes, Martín Menem convocó a la Comisión de Asuntos Constitucionales para el 30 de junio. Por esta razón, solo se presentaron 117 legisladores y la sesión cayó.
Estrategia legislativa y el debate por el quórum
La decisión de no facilitar el quórum en la última sesión había generado suspicacias en el arco político. Algunos sectores interpretaron la decisión como una protección implícita hacia el funcionario cuestionado. Sin embargo, desde Pro explicaron que su labor ya se había cumplido en las instancias previas de debate en comisiones. Según el comunicado, el partido impulsó activamente la apertura de la comisión para emitir el dictamen necesario para el tratamiento de los proyectos.
Justificaron su ausencia en la votación señalando que «Ese objetivo se alcanzó antes de la sesión, por lo que el quórum ya no era necesario para garantizar que el tema siguiera su curso institucional». Con esta declaración, el partido que lidera Mauricio Macri busca mostrar que su compromiso con la investigación no dependía de una sesión que consideraron redundante.

La interpelación en el Senado y el límite con el kirchnerismo
Más allá de la justificación técnica, Pro ha decidido elevar la apuesta institucional y trasladar el conflicto a la Cámara Alta. La fuerza política confirmó que no dará el brazo a torcer en su búsqueda de transparencia: «Desde el Senado vamos a pedir la interpelación».
Sin embargo, buscaron diferenciarse del pedido que hizo el bloque que sigue a Cristina Kirchner. El comunicado de Pro dice: «No vamos a hacerle el juego a los kirchneristas». Además, los acusaron de mostrar una indignación selectiva y de haber «descubierto la corrupción recién en 2026». De esta manera, el partido reivindica su posición de «oposición dialoguista» o «aliado crítico» que defiende las instituciones y el cambio «con seriedad», y se alejan de lo que consideran oportunismo político de sus históricos rivales.
