(BUENOS AIRES).- Emiliano Martínez encara el Mundial 2026 con un objetivo claro: alcanzar y superar los registros históricos que todavía pertenecen a Sergio Romero en la Selección Argentina. Después de responder con solidez en la exigente competencia, el arquero marplatense apunta a dos marcas de larga duración en el arco albiceleste.
Romero, con una trayectoria que abarcó varios ciclos sin levantar trofeos con la Mayor, es el arquero con más partidos disputados en la historia de la Selección: 96 presencias oficiales. Ese número lo sostiene en la cima incluso por delante de leyendas como Ubaldo Fillol o Américo Tesorieri, y representa el principal horizonte estadístico para el actual dueño del puesto.
Martínez ya se consolidó como el segundo arquero con más encuentros en la era moderna, con más de 50 apariciones bajo los tres palos. Su regularidad desde el debut como titular en la Copa América 2021 lo convirtió en una pieza inamovible del ciclo de Lionel Scaloni, y cada partido del Mundial 2026 lo acerca un paso más a la marca del ex Manchester United.
Pero no solo está en juego la cantidad total de cotejos. El otro registro que persigue el “Dibu” es la mayor racha de partidos consecutivos como titular en el arco argentino. Ese hito también tiene dueño: Romero, con un máximo de 22 encuentros seguidos. La consistencia del guardameta del Aston Villa lo transforma en candidato firme a igualar o quebrar esa secuencia en este Mundial 2026.
El calendario inmediato le ofrece una prueba concreta: el duelo ante Austria por la fase de grupos. Ese partido es la próxima estación para que Martínez continúe ampliando su registro y, si Scaloni ratifica la confianza que le dispensó durante toda la competencia, escalar en la tabla histórica de arqueros con mayor continuidad en el combinado nacional.
El cuerpo técnico valora especialmente el liderazgo de Martínez dentro del plantel, su capacidad de respuesta en los momentos de máxima exigencia y una personalidad que se agiganta cuando el partido quema. Esas cualidades, determinantes en la conquista de Qatar 2022, lo sostienen como uno de los referentes indiscutidos del grupo que transita este Mundial 2026 con la base de jugadores campeones.
La comparación entre ambos arqueros refleja dos etapas distintas del arco argentino: la era de Romero, marcada por la regularidad en ciclos largos sin vueltas olímpicas, y la era de Martínez, directamente asociada a la conquista de trofeos y a intervenciones definitorias en finales. Con el Mundial en pleno desarrollo, el “Dibu” no solo busca expandir su legado sino también desplazar definitivamente a “Chiquito” del tope de esos récords que todavía lo tienen como protagonista.
El arquero surgido de Independiente ya superó la barrera de los 50 partidos y mantiene la ambición intacta de cara a lo que resta del torneo. La marca absoluta de Romero, esas 96 presencias que parecían inalcanzables durante años, hoy aparece en el horizonte como el próximo gran objetivo a superar para el héroe de la final de Lusail.
