(BUENOS AIRES).- “Nadie la obligaba a ser ‘la mejor amiga’ de su hermana”, dijo Ernestina Pais en más de una entrevista. La conductora falleció el 26 de junio en un accidente ferroviario en San Isidro y, según confirmaron personas de su entorno, al momento del hecho estaba distanciada de su hermana mayor, Federica Pais.
Ambas compartieron el apellido, la vocación por los medios y una historia familiar atravesada por la desaparición de su padre, José Miguel Pais, durante la última dictadura militar. Ernestina Pais explicó en distintas oportunidades que ese hecho las marcó de manera diferente y que cada una procesó el dolor a su modo.
La relación de Ernestina Pais con su hermana antes del accidente
Esa diferencia en la elaboración de la tragedia fue una de las claves para entender la dinámica entre ellas. Sin embargo, Ernestina Pais siempre aclaró que las desavenencias no implicaban una enemistad abierta. De hecho, definió el vínculo como el de dos hermanas “de fierro”, aunque sin la necesidad de mostrarse unidas permanentemente.
Las dos desarrollaron exitosas carreras en la radio y la televisión. Mientras Federica Pais se consolidó como actriz y conductora, Ernestina Pais brilló con un estilo frontal que la convirtió en una de las figuras más convocantes de la pantalla argentina. La propia conductora solía remarcar que cada una construyó su camino con personalidades y maneras muy diferentes de afrontar la vida.
A pesar de los altibajos, el afecto nunca desapareció. Ernestina Pais salió a respaldar públicamente a su hermana cuando atravesó momentos difíciles y en cada ocasión manifestó el cariño que sentía por sus sobrinos.
Al momento del trágico accidente que le costó la vida, las hermanas atravesaban otro de sus períodos de distancia. El círculo íntimo de la familia reconoció que el vínculo alternó siempre momentos de cercanía con etapas de mayor lejanía. Esa dinámica pendular, según contó Ernestina Pais en distintas entrevistas, tenía su origen en las formas opuestas que cada una encontró para elaborar el dolor por la desaparición de José Miguel Pais.
En ese mismo entorno aseguran que, a pesar de todo, las hermanas mantuvieron hasta el final un lazo forjado en las heridas compartidas y en una historia común que las mantuvo unidas más allá de cualquier diferencia. Quienes las conocían coincidían en que el amor familiar nunca dejó de estar presente, incluso en los momentos de mayor distancia.
