(BUENOS AIRES).- “La única vez que sentí que podía tener algo de vergüenza era por mi hijo”, confesó Ernestina Pais en la que fue su última entrevista. La conductora, que murió el viernes 26 de junio en un accidente ferroviario en San Isidro, se había sentado cuatro meses antes frente a las cámaras de Bondi Live y habló sin filtro de su alcoholismo, su internación y el vínculo con Benicio, su único hijo.
“Si yo pude asumir en mi vida la cosa más fuerte que vos le podés decir a un hijo o a una mamá, que es: yo no doy más, hasta acá llego, ¿cómo no voy a poder dar otras batallas? Seis meses y medio internada es mucho”, planteó Ernestina Pais al comenzar la charla con Pepe Ochoa y Fefe Bongiorno. Explicó que fue judicializada para realizar el tratamiento y que esa decisión externa terminó siendo clave: “Para mí fue una salvación”.
Sobre el momento en que tocó fondo, Ernestina Pais fue directa: “Yo bebía llorando”. Y cuando Bongiorno le preguntó por el origen de su adicción, respondió: “Desde que soy chica. Desde las herramientas emocionales que no tuve para poder enfrentar mi dolor. ¿Qué es lo que tiene un adicto? ¿Qué es lo que tiene un adicto? La imposibilidad de transitar la frustración”.
Desarrolló esa idea sin rodeos: “La frustración lo supera, ¿por qué? Porque no tenés herramientas. Entonces, yo creo que ya mis herramientas escaseaban a nivel poder enfrentar el dolor desde chica”. La internación, dijo, le dio lo que no había tenido antes: “En la internación, un gran lugar donde estuve, de verdad, donde yo tenía terapias individuales, terapias grupales, obviamente grupos, y vinculares. Y en las vinculares yo empecé a desandar un montón de cosas que yo no sabía que estaban ahí”.
La única vez que sintió algo parecido a la vergüenza fue por Benicio, su hijo con el fotógrafo Alejandro Guyot. “No, porque tener una mamá internada y todo eso me, me parecía que era un montón”, le aclaró a Ochoa cuando él le preguntó si lo había visto en alguna situación puntual. Fue entonces cuando Fefe Bongiorno le devolvió una mirada que la descolocó: “A veces siento que los padres, quizás también por la generación de la que vienen y demás, tienen como esta carga de la fortaleza y como esa cosa de cubrir y de tapar. Y yo te digo, los momentos en los que más admiro a mi mamá es cuando es vulnerable conmigo. Y cuando la escucho triste y cuando la escucho mal y cuando me puede contar algo que le está pasando, porque yo mismo aprendo mucho más de esa madre vulnerable que de esa madre que cree ser fuerte o que cree cubrir todo”.
Bongiorno le aseguró que, sin conocerlo, podía afirmar que Benicio recibía esa vulnerabilidad “de la manera totalmente opuesta y que es una lección de vida que le va a quedar para siempre”. Ernestina Pais escuchó, agradeció y cerró con la frase que sintetizó todo su recorrido: “También supe en ese momento y gracias a los terapeutas que, que yo le pude enseñar que del piso se sale”.
Benicio, que siempre mantuvo un perfil bajo pese a la exposición de su madre, rompió ese silencio tras la muerte de Ernestina Pais con un posteo que sus allegados describieron como desgarrador, la última postal pública de un vínculo que ella definió como su mayor orgullo.
