El escenario político en el Senado se tensa ante la posibilidad de aplicar, por primera vez desde la reforma constitucional de 1994, una moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El senador José Mayans, titular del interbloque peronista, confirmó que la oposición mantiene conversaciones para reunir los votos necesarios y avanzar con la remoción del funcionario, a quien cuestionan por presuntas irregularidades en su patrimonio y por el supuesto incumplimiento de sus funciones públicas.
Las críticas contra Adorni se profundizaron luego de que rectificara su declaración jurada para incluir más de 500.000 dólares en criptomonedas. Según Mayans, esta acción lo convierte en un funcionario sin autoridad moral para gestionar el presupuesto nacional.
La negociación por los votos en el Senado
Para que la destitución sea efectiva, la Constitución exige una mayoría absoluta de 37 votos en la Cámara Alta. Mayans se mostró optimista sobre la posibilidad de alcanzar esa cifra en los próximos días. “Son cinco o seis votos los que estamos conversando que están ahí”, aseguró el legislador formoseño al referirse al grupo de senadores que definiría el futuro del jefe de Gabinete.
El senador adelantó que reclamará el tratamiento sobre tablas de este pedido durante la actividad parlamentaria. Además, lanzó un desafío a los bloques de la oposición dialoguista, como el PRO y el radicalismo, pidiendo que “se caigan las caretas” y se defina quiénes están dispuestos a encubrir las irregularidades del Gobierno.
Denuncias por evasión y «omisión maliciosa»
Mayans fue tajante al calificar la situación judicial del funcionario. “Él es prácticamente un evasor confeso”, sentenció, agregando que Adorni incurrió en una “omisión maliciosa” al no declarar deliberadamente sus bienes ante la Oficina Anticorrupción. El legislador recordó que, durante su informe de gestión, Adorni aseguró ante el Congreso que su patrimonio estaba en orden, lo cual resultó ser falso.
A estas acusaciones se suma la denuncia sobre una consultora vinculada a la esposa del funcionario, que habría cobrado 55 millones de pesos por asesoramientos relacionados con Tecnópolis. Para Mayans, este es el “modus operandi que tiene el gobierno” para quedarse con bienes del Estado a través de contrataciones cercanas al poder.
Críticas al modelo económico y la Ley Bases
Más allá de la figura de Adorni, Mayans vinculó la crisis ética con el desmantelamiento de recursos estratégicos. Denunció que, tras la Ley Bases, el Gobierno eliminó la obligación del autoabastecimiento petrolero y el beneficio del «barril criollo», lo que disparó los costos de energía para las PyMEs y las provincias. “Están desguazando la Argentina”, advirtió respecto a la entrega de soberanía y recursos.
Finalmente, el senador cuestionó la validez del discurso oficial sobre la honestidad. “¿Alguno cree que este gobierno puede sostener la moral como política de estado? Es una chantada más”, concluyó. Con la mira puesta en la sesión, el peronismo buscará convertir la interpelación en una destitución histórica que marque un límite a la gestión de La Libertad Avanza.
