El exsenador nacional y exministro de Educación Esteban Bullrich se sumó en las últimas horas a las críticas contra Manuel Adorni y publicó un mensaje contundente contra el jefe de Gabinete, quien atraviesa una fuerte controversia tras la presentación de su declaración jurada rectificativa y las investigaciones judiciales por presunto enriquecimiento ilícito.
A través de su cuenta en la red social X, Bullrich eligió una definición breve pero demoledora para referirse al funcionario del gobierno de Javier Milei. “Es un corrupto”, escribió Bullrich, actualmente alejado de la política debido a la enfermedad que padece, Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Y concluyó su mensaje con el “Fin” que suele finalzar sus tweets el propio Adorni.
Una nueva voz crítica dentro del PRO
La publicación del exministro se produjo en medio de la creciente presión política sobre Adorni, luego de que admitiera haber mantenido fondos no declarados y presentara una declaración jurada rectificativa ante la Oficina Anticorrupción. El mensaje de Bullrich se suma a otras expresiones surgidas desde distintos sectores del PRO, que en los últimos días endurecieron su postura frente al jefe de Gabinete.
De hecho, la mesa nacional del partido emitió un comunicado en el que calificó la situación como una “falta grave” y cuestionó las explicaciones brindadas por el funcionario. “Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible”, sostuvo el documento.
El comunicado del PRO contra Adorni
En el texto difundido por la conducción partidaria, el PRO advirtió sobre el impacto político del caso y pidió preservar la confianza pública en las instituciones. “En un momento histórico como este, en el que millones de argentinos están haciendo un enorme esfuerzo para que el cambio se consolide y tenga bases sólidas, hay que estar a la altura”, señalaron.
Además, remarcaron que el Gobierno debe evitar situaciones que generen desgaste innecesario. “No podemos seguir alimentando polémicas evitables, contradicciones innecesarias ni episodios que erosionan la confianza pública. A esta altura la actitud más responsable es cuidar el cambio, actuando con la transparencia que la sociedad exige”, agregaron.
