(BUENOS AIRES).- “Andrea está jugando con la credibilidad de Santiago”, afirmaron fuentes de la productora Kuarzo al filtrarse la fuerte bronca que atraviesa el conductor con la actriz dentro de Gran Hermano. La tensión escaló cuando Andrea del Boca volvió a la casa y confirmó en vivo un rumor que Santiago del Moro había desmentido de manera tajante: que su regreso incluía un contrato para protagonizar una telenovela en Telefe.
La semana pasada, Del Boca ya había sido sancionada por el programa por romper el aislamiento. Guido Záffora lo recordó al aire: “La semana pasada no pudo nominar y fue a placa por haber llevado información del afuera”. Esa infracción fue solo el preámbulo del nuevo cortocircuito, porque la actriz volvió a meter información externa al blanquear los detalles del proyecto actoral que la espera.
El panorama irritó aún más a los responsables del reality. “Esto enoja aún más a la producción porque Del Moro desmintió que Andrea llegaba con una novela”, explicó Záffora. Mientras el conductor negaba cualquier acuerdo externo para preservar la transparencia del juego, la protagonista contaba entre sus compañeros los pormenores del proyecto, dinamitando la versión oficial del ciclo.
Esa contradicción puso contra las cuerdas al equipo de censura del reality. Santiago Riva Roy graficó la situación con un crudo análisis: “El tema es que Santi se inmoló diciendo que eso no sucedía y tenés a la protagonista del hecho diciéndolo dentro de la casa todo el tiempo. El pobre censor que no da más de censurar”. La incapacidad de cortar cada referencia a la novela puso en jaque el relato que buscan instalar.
En medio del temporal, Záffora detalló cuál es la principal preocupación de Del Moro. “Santiago lo que no quiere es que se diga que la producción o que él, de alguna manera, intensifican que los participantes hagan quilombo adentro”, sostuvo el periodista. El conductor teme que los dichos de la actriz instalen la idea de que el reality está guionado o forzado desde la producción.
A la bronca televisiva se le sumó un supuesto llamado de atención extra. Martín Borrillo, productor ejecutivo de Gran Hermano, le habría reclamado a la actriz por el bajo voltaje de la convivencia con una frase lapidaria: “La casa está aburrida, le falta movimiento y con todo lo que cobrás metele un poco de pimienta”. El presunto reproche expone la tensión entre el cachet millonario de Del Boca y las expectativas de conflicto que tiene la organización.
El historial reciente de la actriz complica aún más la relación. En los últimos días trascendió que Andrea del Boca desobedeció una orden directa de Gran Hermano y fue sancionada, y semanas atrás había blanqueado que recibe ayuda de la producción, otro escándalo que puso en duda la autenticidad del aislamiento. Con el conductor en llamas y la credibilidad en juego, el reality ingresa en su etapa de mayor temperatura puertas adentro.

