(BUENOS AIRES).- “El ‘78, el ‘86 y el 2022 son incomparables”. La frase es de Mario Alberto Kempes, la figura máxima del primer título mundial de la Argentina, y reavivó el debate eterno del fútbol nacional. En diálogo con DSports Radio, el exdelantero campeón en 1978 volvió a encender la discusión sobre las tres generaciones doradas de la Selección y dejó definiciones que ya repercuten de cara al Mundial 2026.
Kempes sostuvo que Lionel Messi y Diego Maradona pertenecen a un nivel imposible de igualar por su inteligencia y capacidad de desequilibrio. “No tienen comparación”, dijo el “Matador”, y detalló que ambos son capaces de generar situaciones en las que los rivales quedan expuestos constantemente. Sin embargo, también puso un freno a la idealización individual: remarcó que ningún futbolista gana solo un campeonato.
Ese contrapunto entre la estrella determinante y el funcionamiento colectivo fue el eje de su análisis. “El fenómeno te gana partidos, pero el grupo te gana campeonatos”, explicó Kempes, y con esa definición puso en un mismo plano las tres consagraciones argentinas. Para el campeón del mundo, cada título tuvo contextos diferentes y estructuras grupales decisivas que acompañaron los momentos de genialidad de sus líderes.
El exdelantero profundizó en la superioridad técnica y mental de Messi y Maradona, a quienes definió como jugadores que “hacen pasar vergüenza” a los rivales por su lectura del juego. Esa capacidad, según su visión, los coloca en una categoría histórica que trasciende cualquier comparación directa y que fue clave en los recorridos hacia la gloria máxima.
Kempes se metió de lleno en una discusión que atraviesa generaciones de hinchas y que enfrenta la épica del Mundial 1978, la genialidad del 1986 y la consagración de Qatar 2022. Lejos de inclinar la balanza por una de las tres copas, el campeón del mundo eligió una postura conciliadora: las figuras como Maradona y Messi son irrepetibles, pero sin un equipo sólido no hay título posible.
Su mensaje reubica el foco donde más define la historia de los Mundiales: el equilibrio entre el talento individual y el trabajo colectivo. Mientras Maradona fue el líder absoluto en México y Messi el emblema máximo en Qatar, ambos necesitaron el respaldo de un grupo compacto que multiplicara sus momentos de genialidad en el campo.
A poco más de dos años del Mundial 2026, las reflexiones de Kempes vuelven a poner sobre la mesa la fórmula que la Selección Argentina necesitará para buscar la cuarta estrella. La discusión, una vez más, queda abierta y encuentra en las palabras del “Matador” un espejo donde mirarse: sin un colectivo fuerte, ni siquiera los fenómenos alcanzan.
