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POLÍTICA

Marcelo Longobardi cuestionó la entrevista “amiga” de José del Río a Adorni en LN+

 

El periodista Marcelo Longobardi analizó el cruce entre José del Río y Manuel Adorni, cuestionando la falta de respaldo hacia Hugo Alconada Mon y reflexionando sobre el rol del periodismo frente al poder político actual.

 
José del Río , Adorni , Longobardi
José del Río , Adorni , Longobardi

(Buenos Aires) – Marcelo Longobardi cuestionó a Adorni y apuntó contra José del Río. El periodista volvió a poner el foco en una discusión que excede la coyuntura política y se adentra en el rol del periodismo frente al poder. Al analizar una entrevista que José del Río le realizó a Manuel Adorni en LN+, el conductor sostuvo que el episodio más relevante de la conversación no estuvo en las respuestas del vocero presidencial sino en un intercambio vinculado al caso de la jueza María Verónica Michelli. Según su interpretación, lo ocurrido dejó al descubierto interrogantes sobre cómo los medios abordan situaciones que involucran a sus propios periodistas y hasta dónde llega la obligación de defenderlos públicamente.

Longobardi explicó que suele prestar especial atención a los detalles de los reportajes porque considera que muchas veces allí aparecen los aspectos más importantes de una historia. Bajo esa premisa, relató que un tramo puntual de la entrevista le llamó poderosamente la atención al punto de volver a escucharlo para confirmar lo que había oído. Fue entonces cuando reconstruyó el diálogo entre Del Río y Adorni que terminó convirtiéndose en el eje central de su crítica.

El intercambio que desató la crítica

Según recordó el periodista, Del Río le preguntó a Adorni cuál había sido su posición respecto del nombramiento de María Verónica Michelli. La respuesta del vocero fue que se trataba de uno de los 74 pliegos analizados y que era el único caso que parecía preocupar al periodismo. Hasta allí, para Longobardi, la conversación transitaba por un terreno habitual de debate político.

Sin embargo, el conductor señaló que el momento más llamativo llegó inmediatamente después. Según reconstruyó, José del Río intervino para explicar el interés periodístico en el caso afirmando que se debía a una “cuestión familiar”. Esa expresión fue la que despertó el cuestionamiento más severo de Longobardi, quien consideró que la definición minimizaba el verdadero eje de la controversia.

“¿Cómo una cuestión familiar?”, se preguntó al aire. Para el periodista, el problema no pasaba por un parentesco lejano o anecdótico, sino por el hecho de que el pliego de Michelli había quedado bajo observación pública debido a su vínculo con Hugo Alconada Mon, periodista de La Nación, circunstancia que derivó en una fuerte discusión política y mediática.

A partir de allí, Longobardi endureció su análisis y sostuvo que Del Río terminó convirtiéndose en protagonista de la entrevista. Según planteó, el conductor evitó mencionar explícitamente a Alconada Mon y optó por una explicación que, a su juicio, no reflejaba con precisión el motivo por el cual el caso había adquirido relevancia pública.

La observación no estuvo dirigida exclusivamente a Del Río. En realidad, Longobardi utilizó el episodio para abrir una reflexión más amplia sobre el comportamiento de los medios cuando las controversias involucran a integrantes de sus propias redacciones. En ese sentido, expresó su sorpresa porque una figura de peso dentro de La Nación no hubiera defendido con mayor claridad a uno de los periodistas más reconocidos del medio.

“No podía creer lo que veía”

Para reforzar su argumento, Longobardi recordó una experiencia personal durante su paso por CNN. Contó que en una oportunidad atravesó un conflicto profesional y esperaba el respaldo de sus superiores, algo que finalmente no ocurrió. “Mi jefe era periodista. Una cosa es ser periodista y otra cosa es ser un burócrata”, afirmó, al establecer un paralelismo con lo que observó en la entrevista entre Del Río y Adorni.

El conductor aseguró que le resultó incomprensible que José del Río no mencionara expresamente a Hugo Alconada Mon durante el intercambio. Incluso aclaró que mantiene una relación de respeto y amistad con numerosos integrantes de La Nación, entre ellos Carlos Pagni, Joaquín Morales Solá, Jorge Fernández Díaz, Claudio Jacquelin, Fernando Laborda, Carlos Reymundo Roberts y el propio Alconada Mon.

“Yo no podía creer lo que veía anoche”, insistió Longobardi. Según explicó, le llamó la atención la afirmación de Adorni acerca de que el periodismo sólo se había concentrado en uno de los 74 pliegos impulsados por el Gobierno. Para el conductor, la explicación es sencilla: el caso Michelli no sería un expediente más, sino una situación que involucra directamente a un periodista que quedó en el centro de una controversia pública.

“¿Y cómo no querés que nos ocupemos? Si es un caso de persecución. Que anticipa, además, futuras persecuciones. Porque siempre la persecución empieza por una”, afirmó. En esa línea, sostuvo que el interés periodístico está plenamente justificado por las implicancias institucionales que, a su juicio, rodean al caso.

Longobardi también cuestionó con dureza la explicación de Del Río cuando atribuyó el tema a una mera “cuestión familiar”. Para el periodista, esa definición terminó reduciendo una controversia de relevancia pública a un vínculo personal. “¿Cómo cuestión familiar, señor?”, volvió a preguntarse, marcando una de las frases más contundentes de su análisis.

El conductor fue incluso más allá y sostuvo que aquel episodio terminó condicionando el valor periodístico de toda la entrevista. Según expresó, la actitud del periodista le resultó difícil de comprender, especialmente teniendo en cuenta que tanto Del Río como otros integrantes de La Nación fueron objeto de cuestionamientos y agravios por parte de funcionarios del Gobierno nacional.

“Todo el reportaje ha sido invalidado por esta actitud tan incomprensible de un periodista”, sostuvo Longobardi. Y concluyó: “Yo no lo podía creer. Lo lamento mucho. Este es el comentario que probablemente no debía haber hecho, pero no podía dejar de hacerlo”.

En definitiva, la crítica de Longobardi trascendió ampliamente el caso Michelli y terminó convertida en una reflexión sobre los límites del periodismo frente al poder. Su planteo apunta a que la independencia profesional no sólo se pone a prueba cuando se cuestiona a los gobiernos, sino también cuando los medios deben abordar conflictos que involucran a colegas o integrantes de sus propias estructuras. Allí, según sugirió, se juega una parte importante de la credibilidad que el periodismo reclama para sí mismo frente a la sociedad.