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ESPECTÁCULO

Luzu podría perderse el Mundial 2026: la noticia que impacta a Nicolás Occhiatto

 

El trabajo de los influencers está bajo la mira en el Mundial 2026.

 
Luzu tv

Nico Occhiato, Flor Jazmín Peña, Momi Giardina, Ángela Torres, Marcos Giles y Martín Garabal tienen todo listo para trasladar la mesa de Nadie Dice Nada al Mundial 2026. La propuesta incluye transmisiones en vivo, cápsulas para redes y un desarrollo comercial con las marcas que acompañan al medio. El problema es que ese modelo de negocio choca de frente con una advertencia que el gobierno de Estados Unidos lanzó antes del inicio del torneo: monetizar contenido desde suelo norteamericano sin la visa adecuada puede terminar en deportación.

Mundial 2026: los influencer en peligro en medio de la celebración

La alerta la emitieron la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y el Departamento de Seguridad Nacional. El mensaje fue claro. Viajar con el objetivo principal de producir contenido digital con fines económicos, ya sea en TikTok, Instagram, YouTube o Facebook, constituye una actividad laboral. Eso significa que no puede realizarse bajo la categoría de turista y requiere una visa de trabajo o prensa acorde. La visa de turista B-1/B-2 no alcanza, y las autoridades lo subrayaron con énfasis.

Para Luzu TV el asunto es especialmente delicado. Desde la productora describieron el viaje como una apuesta para «hacer parte a la gente y a nuestra comunidad, transmitiendo esa energía única que solo se vive en un Mundial». Pero ese mismo modelo, que incluye explícitamente un desarrollo comercial estratégico con sponsors integrados, es exactamente el tipo de actividad que las autoridades identifican como trabajo remunerado incompatible con el turismo.

Las opciones legales existen pero no son sencillas. La visa O-1B, destinada a personas con habilidades extraordinarias en las artes o el entretenimiento, es una de las más utilizadas por figuras del espectáculo. La visa de prensa I también aplica para quienes puedan acreditar cobertura periodística formal. Lo que está fuera de discusión es que sin alguna de estas habilitaciones, cualquier ingreso generado desde territorio estadounidense puede derivar en consecuencias migratorias graves.

El caso de Luzu no es aislado. Cientos de creadores hispanohablantes planean viajar al torneo con equipos de producción y contratos publicitarios activos. La pregunta que recorre el mundo del streaming es si contarán con la acreditación correcta o no. Con la advertencia ya emitida, ese margen se achicó considerablemente.