(BUENOS AIRES).- “Para todos lo que se ponían contentos que era el fin de Luzu, no se bajó ninguna marca y vamos a ir a los partidos. Todo lo que se dijo también fue mentira”, contragolpeó Nico Occhiato. El conductor se prepara para dejar la cobertura del Mundial 2026 en Estados Unidos justo después de la fase de grupos, mientras Luzu TV atraviesa la crisis más profunda desde su fundación.
El regreso anticipado estaba previsto desde la planificación original del viaje, según explicó Fefe Bongiorno en LAM (América TV). “Lo dijeron ellos”, sostuvo el panelista. Sin embargo, la salida de escena se produce en el peor momento institucional de Luzu TV: el cisma con Florencia Peña y el escándalo por la falsa noticia sobre la muerte de Jorge Messi, padre de Leo Messi, hundieron las métricas del streaming y quebraron el vínculo del influencer con el entorno del capitán de la Selección Argentina.
Occhiato aseguró que la vuelta a Buenos Aires responde únicamente al final de la etapa de grupos. El último partido de la Argentina en esa instancia se juega este sábado frente a Jordania. El staff de Nadie dice nada ya tiene todo listo para retomar las transmisiones desde el estudio, incluso si la Scaloneta avanza a los octavos de final del viernes próximo en Miami.
La tormenta se desató después de que en Luzu TV se difundiera el dato falso sobre Jorge Messi. La actriz se desvinculó del canal y el dueño de la señal quedó expuesto a una catarata de versiones. Las métricas de audiencia de Luzu TV se habrían resentido en las últimas semanas y, según pudo reconstruir este medio, el enojo de la familia Messi terminó de dinamitar la relación privilegiada que el conductor mantenía con la Albiceleste.
Ángel de Brito reveló el jueves por la noche otro dato que agrava la situación financiera: Florencia Peña le reclama a Occhiato una indemnización cercana a los 200 millones de pesos por la rescisión del contrato que tenía vigencia hasta fin de año. La cifra millonaria expone el costo legal de una salida que Luzu TV no logró administrar sin que escalara a los tribunales.
El conductor buscó bajarle el tono a los rumores con su descargo en vivo. “Para todos lo que se ponían contentos que era el fin de Luzu, no se bajó ninguna marca y vamos a ir a los partidos. Todo lo que se dijo también fue mentira”, enfatizó. Aunque negó la pérdida de auspiciantes, la señal todavía no exhibe públicamente la totalidad de los sponsors que acompañaban la cobertura mundialista antes del escándalo.
Este medio intentó contactar a Nico Occhiato desde el primer momento para conocer su versión de los hechos, pero el conductor mantuvo el más absoluto de los silencios.
