River continúa trabajando para reforzar el ataque de Eduardo Coudet, aunque una de las operaciones que más expectativa generaba acaba de recibir un duro revés. La última información de César Merlo cambió el panorama por completo y obligó a la dirigencia a acelerar negociaciones por otros delanteros de jerarquía.
La prioridad del cuerpo técnico sigue siendo incorporar un goleador para afrontar el segundo semestre, pero uno de los grandes sueños del mercado parece alejarse cada vez más.
La postura de Lucas Beltrán cambió el escenario de River
Durante una transmisión de PicadoTV, César Merlo fue contundente sobre el futuro del exgoleador millonario.
«Lucas Beltrán sigue priorizando Europa», aseguró el periodista, dejando en claro que el atacante no contempla, por ahora, un regreso al fútbol argentino.
La postura del delantero frenó el entusiasmo que existía en Núñez, donde esperaban aprovechar su situación para intentar concretar una nueva etapa con la camiseta de River.
Aun así, desde el entorno del club no consideran caída definitivamente la posibilidad. Sin embargo, entienden que el tiempo comienza a jugar en contra, ya que el mercado sigue avanzando y la necesidad de incorporar un centrodelantero no admite demasiadas demoras.
Coudet ya activó otras negociaciones para reforzar el ataque
Mientras aguarda una definición de Beltrán, River decidió avanzar con fuerza sobre otras alternativas para no quedarse sin respuestas en una posición considerada prioritaria.
Según trascendió, Ángel Correa y Giovanni Simeone continúan siendo objetivos concretos de la dirigencia. Al mismo tiempo, Eduardo Coudet mantuvo un contacto directo con Rafael Santos Borré, quien dio el visto bueno para que el Millonario inicie conversaciones con Inter de Porto Alegre.
La urgencia tiene una explicación clara. Más allá de contar con Sebastián Driussi y Facundo Colidio, el cuerpo técnico pretende incorporar un centrodelantero natural que aporte jerarquía y soluciones ofensivas para afrontar la segunda mitad de la temporada.
En River mantienen abierta la puerta para Beltrán, pero también dejaron un mensaje implícito: si la respuesta no llega pronto, el club podría cerrar otro delantero y la posibilidad de su regreso volvería a quedar postergada.
