(BUENOS AIRES).- Lionel Messi marcó cinco goles en los dos primeros partidos de la Selección Argentina en el Mundial 2026 y concentró la totalidad de la producción ofensiva del equipo, un arranque que expuso una dependencia casi absoluta del capitán en el ataque albiceleste.
El rosarino participó en la mayoría de los remates del conjunto de Lionel Scaloni y fue el responsable directo de todos los goles convertidos hasta el momento. Con esa cosecha, lidera la tabla de artilleros del torneo y sostiene por sí solo la generación de peligro.
La estadística individual contrasta con los registros nulos del resto de los delanteros. Julián Álvarez y Lautaro Martínez tuvieron oportunidades, pero no pudieron romper el cero en sus cuentas personales. La falta de gol de los centrodelanteros y los mediocampistas ofensivos reforzó la centralidad de Messi en la definición.
A pesar de las cifras, el cuerpo técnico no muestra una preocupación extrema. En el análisis interno entienden que la Argentina ya supo ganar partidos importantes sin aportes goleadores del diez en ciclos anteriores, lo que demuestra que el equipo dispone de variantes cuando logra activarlas.
Scaloni evalúa alternativas y posibles rotaciones para gestionar el desgaste físico del capitán. La necesidad de que otros futbolistas asuman mayor protagonismo ofensivo se vuelve más urgente en el contexto del sorteo del Grupo J, que emparejó a la Albiceleste con Austria, Argelia y Jordania en la fase inicial del Mundial 2026.
Sobre los africanos, el DT destacó la jerarquía de su entrenador, Vladimir Petkovi, a quien conoce de su paso por Lazio. Y advirtió sobre el último rival: el más desconocido es Jordania, pero llegó al Mundial 2026 por algo, y no dan nada por descontado. Argentina debutará el martes 16 de junio ante Argelia, luego chocará con Austria el lunes 22 y cerrará la fase de grupos el sábado 27 de junio frente a los asiáticos.
Si termina primera en su zona, enfrentará al segundo del Grupo H, integrado por España, Cabo Verde, Arabia Saudita y Uruguay. Si clasifica segunda, jugará contra el líder de ese grupo. El objetivo prioritario, en palabras de Scaloni, es dar el máximo y pasar de ronda.
El desafío inmediato de la Albiceleste no pasa solo por mantener encendido a su emblema, sino por ampliar el abanico de soluciones en ataque antes de que la competencia ingrese en instancias eliminatorias. El primer examen para repartir el peso del gol tendrá lugar en el debut del 16 de junio.
