(BUENOS AIRES).- El arquero de la Selección de Austria, Alexander Schlager, lanzó un mensaje cargado de admiración y desafío hacia Lionel Messi en la previa del choque con la Argentina por el Mundial 2026. El guardameta no ocultó su preferencia personal por Cristiano Ronaldo, pero reconoció la vigencia y el peso específico del capitán argentino dentro del seleccionado campeón del mundo.
“Soy más del tipo de Cristiano Ronaldo, pero Messi es un jugador que durante mucho tiempo ha rendido a un nivel tan bueno. Sería una osadía intentar decir algo en su contra”, explicó Schlager. De esta manera, el austríaco marcó una línea personal sin desmerecer al rosarino.
El arquero fue más allá y analizó el impacto del diez argentino en el funcionamiento colectivo. “Tiene una presencia increíble y se nota en su equipo”, sostuvo, dejando en claro que el respeto excede lo individual.
Sin embargo, Schlager no se quedó solo en los elogios. Con la mira puesta en el cruce, fue directo: “Tengo muchas ganas de jugar contra él y vamos a intentar hacer todo lo posible para contrarrestarlo”, avisó. La frase se interpreta como una declaración de intenciones de una selección austríaca que no viaja de paseo.
Las palabras del arquero reflejan una constante que se reedita en cada competencia: incluso quienes prefieren a otros futbolistas terminan rindiéndose ante la magnitud de Messi. Su influencia trasciende camisetas y genera admiración en la previa de enfrentamientos directos.
Del otro lado, la Selección Argentina asoma como una de las grandes candidatas del certamen. Con un plantel consolidado y Messi como estandarte, la Albiceleste se apoya en la jerarquía de sus figuras y en el cartel de candidata que supo construir a lo largo del camino hacia el Mundial 2026.
El contexto del duelo no es menor: se trata de un cruce clave en el calendario del Mundial 2026, donde cada punto puede definir la suerte de ambos seleccionados. Argentina llega con el envión anímico de su condición de campeona vigente y con un Messi que sigue marcando diferencias a fuerza de talento y liderazgo.
Enfrente, Austria apuesta a su identidad para dar el batacazo. La disciplina táctica y el orden defensivo serán las armas que intentará imponer para neutralizar la ofensiva argentina. Schlager, como último bastión, tendrá una responsabilidad central en esa estrategia.
El desafío ya está planteado. La jerarquía argentina contra el orden austríaco, un choque de estilos que tendrá su veredicto en el césped del Mundial 2026. Para Austria, frenar a Messi no será solo una cuestión de orgullo: será la llave para hacer historia.
