(BUENOS AIRES).- «La primera temporada de Off Campus sigue el inesperado romance entre una sarcástica estudiante de música que odia el hockey y el mujeriego centro estrella de la Universidad Briar». Así resume Prime Video la trama de Off Campus, la serie que en su primera temporada ya acumula 36 millones de espectadores y se convirtió en la tercera producción original más vista de la plataforma.
La autora Elle Kennedy explicó en una entrevista que ver la respuesta del público a la serie y cómo resuena con los personajes de Hannah y Garrett ha sido «muy genial». El punto de partida es clásico —un trato que finge una relación para beneficio mutuo— y la trama se despliega en ocho episodios que combinan drama, humor y una química que ya conquistó a la audiencia global.
El camino al éxito masivo no empezó con la serie sino con los libros. La saga literaria de Kennedy vendió más de 10 millones de copias en todo el mundo y encontró en BookTok un combustible inesperado: lectores de todo el planeta viralizaron los romances universitarios de la autora, instalando la historia de Hannah y Garrett entre las más recomendadas de la comunidad lectora juvenil.
La adaptación televisiva llegó el 12 de mayo de 2026 con una decisión narrativa clave. La showrunner Louisa Levy señaló que, aunque el segundo libro se centra en Logan, para la televisión tiene más sentido que Allie dé un paso al frente y sea más el foco porque su personaje atraviesa buena parte de las escenas de Hannah. Así, la serie construyó un universo coral que amplifica el atractivo para quienes nunca leyeron las novelas.
El reparto está encabezado por Ella Bright, Belmont Cameli y Mika Abdalla, y la respuesta de los espectadores se refleja en los números: la calificación de usuarios en Prime Video alcanza 4.9 de 5 estrellas sobre 1.778 reseñas globales y un puntaje de 7.9/10 en IMDb. Además, la serie se posicionó como tendencia #2 en Estados Unidos, otro indicador de un interés que desborda el nicho literario.
La combinación de hockey universitario, rivalidades, tensión romántica y personajes con diálogos afilados emparenta a Off Campus con otros éxitos juveniles que ya demostraron su capacidad de retener audiencias temporada tras temporada. La diferencia es el volumen de fanáticos que los libros ya tenían antes del estreno: una base de lectores que en muchos casos se volcó a la plataforma apenas se lanzó el primer episodio.
La temporada inicial dejó el terreno sembrado para una franquicia: la colección de Kennedy incluye varias novelas ambientadas en el mismo universo, lo que le da a Prime Video material suficiente para extender la historia más allá de la primera pareja protagónica. Con una audiencia consolidada en apenas semanas y un fenómeno editorial que no se agota, Off Campus reúne todos los ingredientes para convertirse en el próximo gran romance juvenil de la televisión.
