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ESPECTÁCULO

La receta de pan de queso en sartén que salva cualquier desayuno o merienda

 

Con solo harina, agua, sal, levadura y queso, podés preparar un pan crocante por fuera y esponjoso por dentro en minutos, sin horno.

 
Receta
Receta

(BUENOS AIRES).- Pan de queso en sartén, la receta que sale con 5 ingredientes y está lista en minutos. Es una opción rapidísima para resolver la merienda o acompañar el mate sin necesidad de prender el horno. El exterior queda bien crocante y adentro esponjoso, con el queso derretido que le da una humedad bárbara.

La receta es ideal cuando tenés poco tiempo y cero ganas de complicarte con amasados largos ni equipamiento especial. Alcanza con una sartén y cinco ingredientes que seguro tenés en la alacena. El procedimiento es tan simple que hasta quien nunca amasó puede animarse y quedar como un profesional.

INGREDIENTES

  • Harina común: 250 g
  • Agua: 160 ml
  • Sal: 5 g
  • Levadura seca: 3 g
  • Fetas de queso a elección: 8

En un bowl, colocá la harina y hacé un hueco en el centro. Verté el agua templada con la sal y mezclá. Agregá la levadura y revolvé hasta integrar bien los ingredientes y formar una masa homogénea. Si usás levadura fresca, disolvela primero en el agua antes de incorporarla.

Amasá sobre una superficie enharinada durante aproximadamente cinco minutos hasta obtener una textura suave. Colocá la masa en un recipiente engrasado, cubrila con film y dejá reposar hasta que duplique su volumen. El tiempo de reposo puede variar según la temperatura ambiente, pero suele ir de 30 minutos a una hora.

Una vez levada, desgasificá la masa amasándola ligeramente y dividila en cuatro partes iguales. Estirá cada porción, poné dos fetas de queso en el centro y cerrá bien los bordes para que el relleno no se escape durante la cocción.

Calentá una sartén a fuego medio, colocá los pancitos y tapá. Cociná durante cuatro minutos por cada lado hasta que estén dorados y el queso se haya derretido por completo. Para darle un toque especial, podés sumar jamón, panceta, cebolla caramelizada o diferentes tipos de quesos.

El resultado es un bocado irresistible: crocante por fuera, esponjoso por dentro y con el queso fundido que lo vuelve adictivo. Una receta simple que vas a querer repetir todos los días. Las tenés que probar sí o sí.