(BUENOS AIRES).- "Julián como jugador me encanta y siempre he dicho que quiero que los mejores jugadores estén en el Barça. Si pasa, bienvenido." La frase es de Pedri, volante del Barcelona, y con ella respaldó la posible llegada de Julián Álvarez al club catalán, apenas un día después de que el delantero argentino pidiera públicamente su salida del Atlético de Madrid.
La declaración del español llegó después de que el propio Julián Álvarez sacudiera el Mundial 2026 al blanquear su deseo de cambiar de aire. "Creo que no es momento para hablar de esto, pero tampoco puedo esconderme ni hacerme el otro. Trato de ser una persona honesta. Hablé con la gente del club, con los que tenía que hablar. Creo que lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño", reveló el atacante de la Selección Argentina tras el 2-0 ante Austria en Arlington.
Pedri, que también está en plena competencia con España, le bajó un cambio a la euforia culé con realismo. "Creo que tienen que pasar muchas cosas para que eso suceda, no me quiero meter en cosas del club y en cosas de un jugador", aclaró antes de insistir: "Julián como jugador me encanta y siempre he dicho que quiero que los mejores jugadores estén en el Barça. Si pasa, bienvenido".
La guerra con el Atlético de Madrid
La resistencia del club colchonero escaló a los tribunales. Miguel Ángel Gil Marín, CEO del Atlético de Madrid, anunció que denunciarán al Barcelona ante la FIFA por negociar con el futbolista durante el "período protegido" que establece el reglamento. "Es un gran jugador y queremos tenerlo con nosotros. El Barcelona nos falta el respeto. Creen que pueden ningunearnos, que somos débiles o estúpidos. Pero lo que en realidad le están mostrando al mundo es una forma de actuar que los define. Nos mienten a nosotros, al jugador, a los medios de comunicación y mienten también a su propia afición. Intentan hacer creer a todos que pueden aspirar a afrontar una operación para la que en realidad no están capacitados", señaló.
Julián Álvarez llegó al Atlético de Madrid en agosto de 2024 y firmó un contrato hasta mediados de 2030 con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. Por el momento en que rubricó ese vínculo, su período protegido abarca tres temporadas, por lo que cualquier inducción a romper el contrato podría costarle al Barcelona la prohibición de inscribir jugadores durante dos mercados consecutivos.
Mientras se dirime la pulseada legal, el delantero suma pretendientes de peso. Arsenal y París Saint-Germain ya le hicieron saber al jugador que quieren contar con él la próxima temporada, aunque por ahora no hubo movimientos oficiales por el ex River, que acumula 49 goles en 106 partidos con la camiseta del Atlético.
La última palabra la tendrá la FIFA, que deberá determinar si el Barcelona violó el período protegido de Julián Álvarez, mientras el delantero sigue enfocado en el Mundial 2026 con la Selección Argentina.
