Se trata, sin lugar a dudas, de uno de los conductores más importantes, queridos y populares de nuestro país. Y es que Darío Barassi ha sabido muy bien de qué manera ganarse el cariño de los televidentes que lo siguen a través de la pantalla de Canal Trece.
Esta vez, el conductor de Ahora Caigo, fue noticia por el mensaje que dejó en su cuenta de Instagram al visitar su provincia natal, donde afloró el recuerdo de su madre fallecida. «Venir a San Juan es venir a vos, vieja. Hoy el Coco me hizo llegar esta foto y dije me hago un ratito y voy a sentarme en ullum con vos», comenzó diciendo.
«La foto me da mucha ternura y melancolía. Ese era el living de mi casa de piedra natural y mucha madera impecable y brillante siempre. El teléfono a rosca que es una reliquia y mi autito policía atrás. La camisa no puede más de ondera, así era y así soy. La torta era de los ositos cariñosos así de virgo era, así soy hoy», dijo Darío Barassi.
«Me vuela la cabeza el parecido físico con mi morocha pequeña, y hay algo de la mirada de mi vieja que también me recuerda a la peque del hogar. Me parte el corazón cómo me agarrás el hombro, vieja, con cariño y contención, cosas que necesite siempre. Ahí estabas muy presente y cerca, ya el viejo se había ido y vos ahí firme con sonrisa y torta a pedido», relató el conductor.
«Me gusta tu sonrisa y tu cercanía, seguro que al oído me estabas diciendo que no meta el dedo antes de soplar las velitas. Seguro no lo cumplí. Te extraño vieja, mucho . Me vendría muy bien un café en tu casa con pan dulce del que se aplasta fácil, charlas, risas y reclamos. Te contaría mil historias de Emi e Ine como hice recién sentado ahí con vos y conmigo», dijo sobre sus hijas, y luego se refirió a la ofrenda que dejó en la tumba de su mamá.
«Te dejé los stickers de las enanas, yo los valoro mucho porque me los pusieron en el celu para que las recuerde cuando no estoy. Pero sentí que eran un buen lugar para dejarlos, desde donde sea que esté sentilas cerca, vieja, no sabes lo que son. Dos seres humanos espectaculares. En fin, vieja, qué dolor en el alma que te hayas ido tan temprano, gracias por mi torta y mi corte Carlitos Balá. De vez en cuando agarrame el hombro que ese gesto siempre hizo y hace bien. PD: lo del hombro no te lo tomes tan literal, que sea un sentirte en el corazón más que el hecho de que se me aparezca tu mano. Por siempre, gordo cagón», finalizó.
