(BUENOS AIRES).- El futuro de Juanfer Quintero en River volvió a encender alarmas después de que el colombiano reaccionara con una ambigüedad llamativa al ser consultado sobre su carrera una vez terminado el Mundial 2026. El mediocampista evitó confirmar su continuidad en el club de Núñez y su respuesta estuvo lejos de ser clara, lo que instaló de inmediato el debate sobre su permanencia.
La pregunta llegó en un momento de bajo protagonismo para el diez. Desde el desembarco de Eduardo Coudet en el banco millonario, Quintero perdió terreno en la consideración y su rol dentro del equipo ya no es el mismo que en etapas anteriores, cuando era eje del funcionamiento ofensivo. En ese contexto, el gesto del futbolista generó más ruido que cualquier definición contundente.
Quintero no dio señales concretas sobre una continuidad asegurada y dejó abierta la puerta a cualquier escenario. Con el Mundial como horizonte próximo, se abre una ventana en la que confluyen posibles ofertas del exterior, una revisión profunda del plantel y la evaluación del cuerpo técnico sobre su rendimiento y su adaptación a un modelo de juego más intenso y físico.
En el Monumental la situación se analiza con cautela. La dirigencia y el cuerpo técnico de River reconocen su jerarquía y su historia en partidos decisivos, pero también advierten que su presente exige una gestión cuidadosa desde lo táctico y lo físico. No es un futbolista prescindible, aunque tampoco un titular indiscutido en el esquema actual.
La continuidad del enganche dependerá de varios factores que el propio club ya puso sobre la mesa: el rendimiento que muestre en el día a día, la regularidad que logre sostener y, sobre todo, el deseo personal del jugador una vez que finalice la cita mundialista. Por ahora, ninguna de esas variables está saldada.
El colombiano no viene teniendo demasiada continuidad desde la llegada de Coudet al banco de River, un dato que pesa en el análisis puertas adentro. El equipo fue mutando hacia un esquema más intenso y físico, lo que en algunos tramos relegó a mediocampistas de perfil creativo como Quintero. Su talento nunca estuvo en discusión, pero la participación irregular que arrastra en este ciclo le resta certezas a su futuro inmediato.
La falta de una postura firme del volante deja todo librado a múltiples interpretaciones, algo que en River no pasó inadvertido. Mientras el plantel sigue su curso, la dirigencia toma nota de cada señal de un futbolista que ya demostró ser determinante en los momentos calientes, pero que hoy convive con más preguntas que certezas.
Por ahora no hay definiciones concretas y el interrogante sigue en pie en Núñez: ¿será este el último ciclo de Quintero con la banda roja o todavía le queda una historia por escribir en el Monumental? La respuesta, al menos hasta el Mundial 2026, seguirá en suspenso.
