(BUENOS AIRES).- Paulina Cocina compartió su receta definitiva para hacer una torta vasca en casa y desterró todos los mitos que rodean a este postre. “Muchos le tienen miedo, piensan que es algo de otro planeta, pero es una de las tortas más fáciles y nobles que existen”, aseguró.
Esta torta de queso con la superficie bien dorada y el interior súper cremoso es ideal para una merienda especial o para cerrar un asado con amigos. La versión que popularizó Paulina en su página web es una adaptación del clásico que nació en el bar La Viña de San Sebastián, en el País Vasco, y que se volvió furor en los años 90.
A diferencia del cheesecake tradicional, esta receta no lleva base de galletitas y su gracia está en la capa superior tostada, casi negra. “Esa capa superior oscura, casi negra, no es un error. Es su firma y le da un sabor amargo y caramelizado que es espectacular”, explicó Paulina.
Ingredientes
• 600 g de queso crema (tipo Philadelphia, bien firme) • 4 huevos • 200 g de azúcar • 250 ml de crema de leche (con más de 35 % de materia grasa) • 1 cucharada sopera de harina 0000 (o maicena para la versión sin TACC) • 1 cucharadita de esencia de vainilla • 1 pizca de sal
Paso a paso
Lo primero es poner el horno a precalentar a 210 °C y preparar el molde para que nada se pegue. Forrá un molde desmontable de 22 cm de diámetro con papel manteca humedecido y arrugado, cubrí bien la base y los bordes, y dejá que el excedente sobresalga hacia afuera. Ese aspecto rústico va a ser parte del encanto final.
En un bol grande, mezclá el queso crema con el azúcar solo hasta integrar, sin batir de más para no sumar aire a la mezcla. Incorporá los huevos de a uno y mezclá suavemente después de cada adición hasta que quede una preparación homogénea. Agregá la crema de leche y la esencia de vainilla, integrá, y después sumá la harina tamizada junto con la sal con movimientos envolventes. Volcá todo en el molde y golpealo apenas contra la mesada para eliminar las burbujas grandes.
Horneá la torta de 40 a 50 minutos. La superficie tiene que quedar bien dorada y el centro tiene que temblar ligeramente cuando movés el molde. Una clave de Paulina: no abras el horno antes de los 35 minutos. Cuando esté lista, retirala y dejala enfriar a temperatura ambiente dentro del molde, y después llevala a la heladera por lo menos 4 horas, aunque lo ideal es que duerma toda la noche.
“La textura debe ser cremosa, con centro suave y superficie rústica y dorada”, describió Paulina. Desmoldá con cuidado y servila fría. Una receta simple que se vuelve adictiva.
