(BUENOS AIRES).- Con solo un puñado de ingredientes y un rato de amasado, la merienda está resuelta. La receta de tortas fritas criollas rinde cuatro porciones generosas y sale con lo que cualquier cocina tiene a mano: harina, grasa, agua y sal. El resultado son discos de masa esponjados y crocantes, ideales para acompañar el mate de una tarde lluviosa o para darse un gusto calentito en cualquier momento del día.
Las tortas fritas son un clásico de las cocinas argentinas que no entiende de estaciones. Salen rapidísimo y no llevan ningún ingrediente extraño, pero lograr ese dorado parejo y que no queden aceitosas tiene su truco. El primer secreto está en el amasado: una masa bien trabajada atrapa menos aceite durante la fritura. El segundo, y más importante, es la temperatura del aceite, que debe estar bien caliente pero sin llegar a humear para que cada torta se infle de inmediato y se cocine en segundos sin absorber un exceso de grasa.
Ingredientes
250 g de harina leudante
250 g de harina 0000
1 cucharadita de sal
1 cucharada de grasa vacuna pomada
300 cc de agua
Aceite o grasa para freír, cantidad necesaria
Azúcar, cantidad necesaria
Poner las dos harinas juntas en un bol grande junto con la sal. Agregar la grasa vacuna a temperatura ambiente —bien pomada— e integrarla frotando con los dedos hasta que la mezcla tenga una textura arenosa. De a poco, incorporar el agua mientras se toma la masa con las manos. No volcar todo el líquido de golpe: la clave es agregarlo en un hilo fino y amasar hasta conseguir un bollo liso y elástico que se despegue solo de las paredes del recipiente.
Volcar el bollo sobre la mesada apenas espolvoreada con harina y estirarlo con palote hasta alcanzar un grosor parejo, de aproximadamente medio centímetro. Cortar la masa en la forma que prefieras: los clásicos rombos, círculos con un vaso o incluso rectángulos con un cuchillo. Antes de freír, hacé un pequeño agujerito en el centro de cada pieza —así la masa no forma globos desparejos y se cocina más rápido—.
Calentar abundante aceite o grasa en una sartén profunda. El punto justo se reconoce cuando tirás un recortito de masa y sube burbujeando de inmediato pero sin quemarse. Freír las tortas de a tandas, sin encimarlas, durante un minuto de cada lado o hasta que se las vea infladas y doradas. Escurrirlas sobre papel absorbente apenas salgan del aceite.
El último toque es espolvorearlas con azúcar mientras todavía están calientes, para que se adhiera bien a la superficie. Cocineros Argentinos recomienda: «Leé toda la receta antes de empezar y prepará los ingredientes». El sitio también da un tip concreto para que todo salga redondo: «Organizá los ingredientes antes de empezar y prepará los utensilios para que la cocción salga perfecta».
Con este paso a paso las tortas fritas quedan secas por fuera, tiernas por dentro y con ese sonido crocante que hace que vuelen del plato antes de que puedas preparar el siguiente mate. Una receta simple que se vuelve adictiva.
