Perú vivió este domingo una jornada electoral cargada de tensión y sorpresas que terminó en un escenario de incertidumbre total. Según los datos del conteo rápido de Ipsos, el candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, obtuvo un 50.3%. Mientras que la líder de derecha de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, alcanzó un 49.7%. Al ser una diferencia tan estrecha y menor al margen de error del 1.9%, los organismos de control han calificado el resultado como un “empate técnico”.
Ante esta situación, el jefe interino de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Bernardo Pachas, hizo un llamado a la población y a los partidos políticos para “esperar con calma” el 100% de los resultados oficiales. Se espera que el escrutinio definitivo tome varios días debido a lo ajustado de las cifras.
Un país dividido entre Lima y las regiones
Los resultados reflejan una profunda fractura geográfica en el voto peruano. Fujimori logró una mayoría contundente en Lima, con el 63.6% de los apoyos, y se impuso en la zona de la costa con un 60.5%. Sin embargo, la situación se invierte totalmente en el interior del país, donde Sánchez domina con un 57.4% de los votos regionales.
Roberto Sánchez mostró una fuerza arrolladora en el sur del Perú, donde alcanzó un 75% de preferencia, además de liderar en el centro (51.5%) y el oriente (57.4%). Un dato sorpresivo fue el crecimiento de Sánchez en la capital: mientras que en la primera vuelta apenas obtuvo un 3%, en este balotaje logró escalar hasta el 36.4% en Lima.

El peso del voto rural frente al respaldo urbano
La diferencia entre las zonas urbanas y rurales también fue determinante en este empate técnico. Keiko Fujimori concentró su mayor caudal electoral en los sectores urbanos, con un 53.9%, pero su respaldo cayó drásticamente en las zonas rurales, donde solo obtuvo un 31%.

Por el contrario, Roberto Sánchez se consolidó como el candidato del campo, logrando un masivo 69% en el sector rural. Esta tendencia se confirmó también en la distribución por regiones naturales, donde Sánchez se posicionó con fuerza en la sierra (70.2%) y la selva (58.6%), dejando a Fujimori con cifras mucho menores en esas mismas áreas.
Reacciones opuestas: entre la fe y el grito contra la corrupción
Tras conocerse las primeras proyecciones, ambos candidatos se dirigieron a sus seguidores con tonos muy distintos. Fujimori brindó una conferencia de prensa pidiendo serenidad y advirtiendo que “serán días largos” hasta conocer al ganador oficial. La candidata derechista aseguró que respetará los resultados finales y pidió a su rival hacer lo mismo, señalando que sería irresponsable definir la elección basándose solo en una muestra de actas.
Por su parte, Roberto Sánchez se mostró eufórico y celebró los resultados desde un balcón. En un discurso con fuerte contenido político, exclamó: “¡Abajo el pacto mafioso! ¡Abajo la corrupción!”, asegurando que este resultado marca el inicio de un hito para «recuperar el gobierno para nuestro pueblo». Mientras tanto, las autoridades electorales insisten en que todavía no hay un ganador definido y que la paciencia será clave en las próximas horas.
