(BUENOS AIRES).- “El Congreso estuvo vacío porque la gran mayoría está laburando para salvarse”, dijo Jorge Rial al aire de C5N, mientras en la Cámara de Diputados se frustraba la sesión que iba a tratar la remoción del vocero presidencial, Manuel Adorni.
La sesión no tuvo quórum y el temario que incluía el pedido de destitución del funcionario ni siquiera llegó a debatirse. “Arranco preguntando por el partido de Portugal para no ahondar en la calentura que tengo”, fue el descargo del conductor, en un día donde el enojo le ganó al análisis político tradicional.
Rial no esquivó la polémica. Señaló que mientras la atención de la sociedad estaba puesta en otro lado, “lo que está pasando mientras Messi nos hace felices, mientras tanto en este país la corrupción está en su peor momento”. La frase expuso su bronca: cree que la parálisis legislativa es funcional a los intereses de los legisladores.
El conductor explicó que, a su entender, la ausencia masiva de diputados no fue casual. “La gran mayoría está laburando para salvarse”, sostuvo sin dar más precisiones pero abriendo la puerta a una denuncia que fue más allá del simple número en el recinto. Según su planteo, los legisladores priorizan su propia supervivencia judicial o política antes que el debate parlamentario.
El momento de mayor voltaje llegó cuando personalizó la crítica en Adorni. “Hace tres año era un pelagato (Adorni) y ahora es un millonario”, expresó Rial. La comparación entre la situación económica del vocero en el pasado y la actual fue el centro de su diatriba, aunque sin presentar documentación o pruebas en ese tramo del programa. La acusación apunta directamente al patrimonio del funcionario, que pasó de un perfil desconocido a una posición económica acomodada en apenas tres años, siempre según la versión del conductor.
Rial describió lo ocurrido en el Congreso como una postal de la peor época del país en materia de transparencia. “Esto es el Congreso de la Nación”, fustigó, al borde de quedarse sin calificativos para describir una jornada que lo sacó por completo de su libreto habitual. En su relato, el edificio vacío funciona como símbolo de una dirigencia que abandona sus obligaciones cuando el debate puede comprometerla.
La sesión frustrada dejó al pedido opositor sin posibilidad inmediata de debate. El temario que pretendía discutir la remoción del vocero quedó congelado sin fecha cierta de regreso al recinto, mientras desde el programa de C5N quedó flotando la acusación directa a Adorni, ahora convertido en millonario según Rial, sin que mediara una respuesta pública del funcionario al cierre de la emisión.

