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BOCA JUNIORS

«No se va a ir»: la postura de San Lorenzo que obliga a Riquelme a buscar a B por Romaña

 

Ante las trabas de San Lorenzo por Romaña, la dirigencia de Boca ya negocia por el zaguero Alan Franco, actualmente en el fútbol brasileño, como refuerzo para el segundo semestre.

 
Romaña
Foto de @SanLorenzo

(BUENOS AIRES).- Si la negociación por Romaña no avanza, Boca Juniors ya tiene un plan B en carpeta para reforzar la defensa: el zaguero Alan Franco, actualmente en el fútbol brasileño. La prioridad del cuerpo técnico que encabeza Rodolfo Arruabarrena sigue siendo el colombiano, pero las dificultades en las charlas con San Lorenzo de Almagro obligaron a activar una alternativa concreta.

El interés por Jhohan Romaña responde a un perfil específico que el entrenador considera ideal para ordenar la última línea. El cuerpo técnico busca un central con presencia física, buena marca y experiencia en el fútbol argentino, condiciones que el defensor del Ciclón reúne y que encajan en el esquema que pretende consolidar el Vasco.

Sin embargo, la negociación no es sencilla. San Lorenzo no tiene intención de desprenderse fácilmente de uno de sus titulares, lo que eleva el costo y complica los tiempos de una gestión que en el Xeneize esperaban resolver con mayor celeridad. Esa postura del club de Boedo encendió las alarmas en Brandsen 805.

Ante ese escenario, el nombre de Alan Franco tomó fuerza como el camino alternativo para no depender de una sola negociación. El zaguero ya había sido considerado en mercados anteriores y vuelve a aparecer en el radar azul y oro como una opción viable para sumar jerarquía en un sector señalado con urgencia.

La idea del cuerpo técnico es no perder tiempo en un mercado que exige rapidez. Por eso, mientras intentan avanzar con el colombiano, en Boca manejan en paralelo la alternativa de Franco para evitar quedar sin refuerzos en una zona clave para el segundo semestre.

El club atraviesa un momento de reordenamiento del plantel donde cada incorporación se analiza en función del sistema que pretende consolidar Arruabarrena. La defensa aparece como la prioridad absoluta, y tanto Romaña como su alternativa representan perfiles que pueden adaptarse a distintas estructuras tácticas.

Arruabarrena y su cuerpo técnico necesitan cerrar al menos un zaguero de jerarquía antes de que el mercado se encarezca todavía más. En ese sentido, la simultaneidad de gestiones —la principal por Romaña y la secundaria por Franco— busca justamente que Boca no quede atado a una sola carpeta si San Lorenzo mantiene su postura de no facilitar la salida del colombiano.

Por ahora, la situación sigue abierta: Romaña es el objetivo principal, pero el plan B ya está sobre la mesa en caso de que la negociación no llegue a buen puerto. En Boca saben que el mercado no espera y que las decisiones en defensa pueden marcar el rumbo del próximo semestre.