(BUENOS AIRES).- Alex Woiski no se presentó a entrenar junto a los jugadores apartados de River y viajó sin autorización a España, en una decisión que profundiza su situación incierta dentro del club.
El atacante integraba la nómina de juveniles marginados del plantel profesional y de la Reserva, pero su ausencia en la práctica y el traslado al exterior no tuvieron aval público de la institución. Hasta el momento, desde el club no emitieron ningún comunicado sobre posibles sanciones disciplinarias, aunque el episodio ya se analiza puertas adentro.
Woiski, nacido en Mallorca y con raíces argentinas, había llegado a Núñez como una apuesta de proyección desde el fútbol español. La intención inicial era adaptarlo progresivamente al sistema de inferiores de River, pero su desarrollo se estancó de manera temprana. En los últimos meses, su participación en la Reserva fue reducida. Las lesiones y la falta de regularidad le impidieron consolidarse dentro de la estructura y sus ausencias en las convocatorias ya encendían señales de alerta sobre una posible salida anticipada.
Un vínculo desgastado
El juvenil quedó envuelto en una situación llamativa luego de no presentarse a entrenar junto al resto de los jugadores apartados y, en cambio, viajar a España sin autorización pública de River. La decisión marca un quiebre en su relación con la institución de Núñez, donde nunca logró asentarse en el plantel profesional.
La dirigencia de River analiza los pasos a seguir mientras continúa enfocada en la planificación del plantel profesional y la Reserva, en un contexto donde varios juveniles buscan afirmarse o conseguir un préstamo para sumar rodaje. En el Club Atlético River Plate consideran que el caso Woiski podría resolverse en este mismo mercado de pases si no hay un cambio en el panorama del jugador. La combinación de escasos minutos y episodios extradeportivos acelera la necesidad de una definición.
Por ahora, el futuro de Woiski queda abierto. Lo que en su llegada a River se proyectaba como una inversión a largo plazo hoy se transformó en un caso que el club quiere resolver rápido, en una historia que ya muestra un quiebre significativo. Su ausencia sin aval y el viaje al exterior profundizan un escenario que parecía encaminarse a una resolución contractual en el corto plazo.
