(BUENOS AIRES).- “45 millones de dólares para dejarlo salir” fue la respuesta que River Plate le dio a Palmeiras ante el sondeo formal que el club brasileño realizó por el mediocampista Matías Galarza Fonda. La valuación puso un freno de entrada a cualquier intento del Verdao, que había puesto los ojos en el volante de 21 años.
En Núñez no hay urgencia de vender y por eso blindaron a Galarza Fonda con un precio de mercado altísimo. La intención es que cualquier salida se concrete solo “en condiciones absolutamente favorables y sin urgencias deportivas”. Internamente, el jugador es considerado “una pieza con potencial de crecimiento” y un activo estratégico para el mediano plazo.
El paraguayo alternó buenas y malas durante el último año y tuvo momentos de irregularidad que lo corrieron de la consideración del técnico. Aun así, River decidió sostenerlo y cotizarlo como una de sus principales proyecciones, en línea con la política de proteger a los juveniles que asoman.
La cifra no solo busca desalentar avances inmediatos, sino también posicionar al futbolista dentro del plantel. Desde el entorno del club entienden que Palmeiras suele moverse con fuerza económica en el continente, pero la postura del Millonario es clara: solo negociar sin urgencias deportivas y cuando las condiciones sean absolutamente favorables.
Un interés que calienta el mercado sudamericano
El llamado de Palmeiras expone la dinámica actual del fútbol continental: los equipos brasileños salen con poder económico a buscar talento joven en la Argentina antes de que los jugadores emigren a Europa. La estrategia es anticiparse y pagar cifras que, aunque altas para la región, pueden multiplicarse en una futura reventa internacional.
La exigencia de 45 millones de dólares descolocó al mercado argentino, donde operaciones de ese volumen no son habituales para un futbolista en formación. En el Monumental, en cambio, justifican la postura en el potencial que ven en cada entrenamiento y en la necesidad de desalentar ofertas que lleguen por debajo de la expectativa fijada.
El interés de Palmeiras también refleja la tendencia del fútbol sudamericano a disputar talento joven con alto potencial de reventa. El club brasileño viene reforzando su estructura competitiva en los últimos años y suele apostar por jugadores con proyección internacional. Por ahora, no hay una negociación formal avanzada entre las dirigencias y en River mantienen el mensaje inalterable: Galarza Fonda no se va, salvo que aparezca un desembolso imposible de rechazar. Mientras tanto, el mercado empieza a calentar motores y la cotización del volante ya genera debate a ambos lados de la frontera.
