(BUENOS AIRES).- River avanzó en las gestiones para repatriar a Rafael Santos Borré desde el Inter de Porto Alegre, en una operación que podría cerrarse por una cifra cercana a los 3 millones de dólares. La posible vuelta del delantero colombiano, sin embargo, desató una reacción negativa de muchos hinchas en las redes sociales que rápidamente se hizo viral.
El atacante dejó una huella importante en su primera etapa en Núñez: fue campeón de la Copa Libertadores 2018 y se consolidó como uno de los máximos goleadores del ciclo Gallardo. Su nombre quedó ligado a los logros más importantes de la historia reciente del club.
La dirigencia de River, con contactos directos entre el entrenador y el futbolista, buscaba concretar el regreso. El propio Borré vería con buenos ojos volver al club donde vivió sus mejores años, según confirmaron fuentes cercanas a la negociación.
El regreso de un histórico que divide opiniones
Muchos hinchas cuestionaron su vuelta por un motivo puntual: consideran que su mejor versión ya quedó atrás. La discusión escaló rápido entre quienes lo valoran como un refuerzo de jerarquía y quienes prefieren una apuesta diferente para el ataque.
Otro argumento que encendió la polémica fue su salida anterior del club. Borré se fue libre, y parte de los fanáticos no ve con buenos ojos pagar ahora por su vuelta. La situación reavivó viejos reproches sobre el manejo de los contratos en el fútbol argentino.
Las opiniones se multiplicaron: están quienes rescatan su historia y los goles en instancias decisivas, y quienes creen que River debería apostar por opciones más jóvenes o con mayor proyección. El debate dejó de ser una simple operación de mercado para transformarse en una pulseada emocional entre los simpatizantes.
El colombiano, de 29 años, pasó por River entre 2017 y 2021 antes de emigrar al Eintracht Frankfurt alemán. En su etapa en Núñez disputó 149 partidos oficiales y convirtió 56 goles, varios de ellos decisivos en copas internacionales. Su rendimiento en la Libertadores 2018, con el tanto clave ante Independiente en cuartos de final, lo instaló como uno de los preferidos de la hinchada durante el ciclo más ganador de la institución.
Tras su paso por Alemania, donde también fue campeón de la Europa League, Borré recaló en el fútbol brasileño. En el Inter de Porto Alegre acumuló 78 presentaciones y 20 goles desde 2023, aunque en los últimos meses perdió terreno en la consideración del cuerpo técnico. Ese presente irregular es parte del argumento de quienes desconfían del regreso.
En el plano dirigencial, la apuesta es contundente. La necesidad de reforzar la delantera para el segundo semestre, con triple competencia por delante, empujó a la comisión directiva a acelerar las gestiones. Los 3 millones de dólares en los que se valuó la operación representan una inversión acotada respecto de otros mercados, aunque suficiente para avivar el debate entre los que exigen mayor ambición a la hora de elegir refuerzos.
En el club siguen adelante con las negociaciones, conscientes de que el impacto no solo será deportivo, sino también afectivo para una hinchada que mantiene fresco el recuerdo de la era más ganadora de su historia. Las próximas horas serán decisivas para saber si la vuelta de Borré se convierte en un hecho o si la resistencia de una parte de los fanáticos termina inclinando la balanza hacia otros nombres.
