(BUENOS AIRES).- River encara la pretemporada europea con una sacudida fuerte: el entrenador Eduardo Coudet definió una lista de futbolistas que no serán tenidos en cuenta y no viajaron con el plantel. La decisión, que tomó estado público en la previa del viaje, marca el inicio de una renovación profunda en el Millonario de cara al segundo semestre.
La medida apunta a achicar el plantel y liberar espacio para las incorporaciones que negocia la dirigencia. Según se informó, la intención del cuerpo técnico es rearmar la base del equipo luego de un primer semestre con altibajos, bajo la premisa de que varios ciclos ya están cumplidos.
Los jugadores marginados de la delegación que viajó a España incluyen nombres de peso y trayectoria. La nómina está compuesta por los defensores Paulo Díaz, Germán Pezzella y Fabricio Bustos; los volantes Maximiliano Meza, Alex Woiski y Giuliano Galoppo; y el delantero Maximiliano Salas. Ninguno integró la comitiva que ya se instaló en Europa para la puesta a punto.
Ian Subiabre y Santiago Lencina tampoco fueron convocados. Ambos mantienen negociaciones para salir del club en este mercado de pases, por lo que su ausencia responde a una situación contractual en curso más que a una evaluación futbolística.
La cantidad de futbolistas afectados deja en evidencia la magnitud de la determinación que tomó Coudet. Desde su entorno señalaron que el entrenador pretende un equipo competitivo, intenso y comprometido con su idea de juego, una impronta que marca un quiebre con etapas anteriores desde el arranque mismo de su ciclo.
El mensaje del DT es concreto: nadie tiene el lugar asegurado. La dirigencia acompaña esta postura y trabaja activamente en encontrar salidas para los futbolistas marginados, al tiempo que avanza en las gestiones por refuerzos. Algunos jugadores deberán resolver su situación con urgencia, mientras que otros manejan escenarios más flexibles, como préstamos vigentes o definiciones pendientes que podrían demorar una resolución definitiva.
La limpieza del plantel no se limita a los apellidos más resonantes. La fuente consultada indicó que hay más nombres que tampoco serían considerados dentro del proyecto, lo que eleva el número total de afectados y refuerza la idea de una reestructuración amplia que atraviesa todas las líneas del equipo.
El grupo que sí recibió el visto bueno ya comenzó los trabajos en suelo europeo. Allí, Coudet evaluará variantes tácticas y terminará de definir el equipo base para lo que viene, con la mira puesta en un semestre que exigirá respuestas rápidas dentro y fuera de la cancha.
Las próximas semanas serán claves en el mercado de pases para completar el molde del nuevo River. El club busca mover piezas con celeridad mientras el entrenador imprime su sello en un plantel que ya muestra los primeros cambios de una era que promete ser distinta.
