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RIVER PLATE

Impactante: el inesperado conflicto que tiene Coudet en el mercado de pases “Estamos a tope”

 

El cupo de los cinco foráneos complica las llegadas de Borré y González. La dirigencia busca soluciones.

 
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(BUENOS AIRES).- Apenas asumió como nuevo entrenador de River, Eduardo Coudet se topó con un problema que no estaba en los cálculos inmediatos: el plantel ya ocupa los cinco cupos de extranjeros permitidos por la AFA y no puede sumar refuerzos sin antes liberar al menos un lugar.

El reglamento de la Asociación del Fútbol Argentino fija un límite estricto de jugadores foráneos inscriptos de manera simultánea, y el club de Núñez llegó a ese tope. Hoy la nómina internacional la integran Juan Fernando Quintero, Kevin Castaño y Mauro Arambarri, además de Matías Viña y Kendry Páez, ambos a préstamo o en condición de cedidos.

Uno de los casos más complejos es el de Kendry Páez. El Chelsea mantiene la posibilidad de ejecutar una cláusula de repesca durante julio, siempre que el ecuatoriano no haya alcanzado el 50% de los minutos oficiales estipulados. Esa ventana puede modificar el escenario de inmediato, ya sea liberando o reteniendo un cupo que hoy está ocupado.

La situación de Viña suma otro factor a la ecuación. El lateral uruguayo llegó a préstamo y su continuidad no está garantizada más allá del vencimiento de su vínculo, lo que abre otra puerta para que River recomponga su cupo sin necesidad de una negociación traumática. En cambio, Quintero, Castaño y Arambarri tienen contratos vigentes y son piezas consideradas dentro del esquema deportivo, por lo que una salida en ese frente resultaría más costosa desde lo contractual y lo futbolístico.

Mientras tanto, los refuerzos que interesan al cuerpo técnico empiezan a exigir definiciones. Las posibles llegadas de Rafael Santos Borré y Giovanni González aparecen como prioridades deportivas, pero cualquier incorporación depende directamente de que se destrabe antes la situación reglamentaria. Borré ya conoce el club y su nombre genera consenso en Núñez; González, en tanto, es un lateral derecho de selección uruguaya que aportaría solidez en un puesto que el cuerpo técnico busca cubrir con urgencia.

La dirigencia entiende que el mercado no espera y evalúa movimientos para liberar espacio. Cada salida implica una decisión no solo deportiva sino también contractual y económica, lo que ralentiza las operaciones justo cuando los nombres que seducen a River requieren una respuesta rápida. Las negociaciones avanzan en paralelo, pero sin margen de registro no hay chance de cerrar ninguna incorporación.

Coudet y su cuerpo técnico observan con atención la evolución de cada caso. La ingeniería de plantel se vuelve tan importante como el rendimiento dentro de la cancha, sobre todo en un semestre cargado de competencias nacionales e internacionales que obliga a optimizar cada ficha. El calendario aprieta y las urgencias no solo pasan por reforzar, sino por hacerlo sin desarmar la base que sostiene al equipo en la triple competencia.

Resolver el cupo de extranjeros se transformó en la llave que puede abrir o cerrar las negociaciones más ambiciosas del mercado. Con el reloj corriendo y la ventana de pases abierta, River deberá decidir rápido para que el nuevo ciclo no arranque con las manos atadas antes de poder reforzarse. La primera prueba de gestión para la era Coudet no se juega en la cancha, sino en los escritorios.