(BUENOS AIRES).- River Plate ya definió su postura frente al futuro de Ian Subiabre: el club de Núñez pretende entre 8 y 10 millones de dólares para dejar salir al delantero juvenil. La cifra marca la relevancia que la dirigencia le asigna al jugador dentro del proyecto deportivo y funciona como un mensaje concreto al mercado en un contexto de pases cada vez más agitado.
La intención no es solo conseguir una venta acorde al potencial de Subiabre, sino también dejar en claro que no se aceptarán ofertas por debajo de la valoración establecida. Puertas adentro de River, consideran al juvenil uno de los talentos con mayor proyección de las inferiores y entienden que su cotización debe reflejar ese estatus.
El futbolista de 19 años debutó en Primera en 2023 y desde entonces sumó minutos en partidos de la Liga Profesional y de la Copa Libertadores, lo que le dio visibilidad ante los observadores europeos. Su capacidad para jugar como extremo por ambas bandas, sumada a su velocidad y su olfato de gol, lo transformaron en una de las fichas más atractivas de la cantera millonaria. En el último semestre, además, fue citado en varias oportunidades a las selecciones juveniles argentinas, otro indicador del recorrido que le proyectan.
Sin embargo, la negociación arrastra un condimento extra. Existe malestar interno en el mundo River Plate por antecedentes vinculados al entorno del futbolista, un factor que suma ruido a las tratativas y que podría inclinar la balanza al momento de tomar una decisión definitiva. La situación, describen cerca del club, no es del todo sencilla.
En Núñez remarcan que cualquier operación tendrá que cerrarse en términos favorables tanto desde lo económico como desde lo institucional. La postura es firme y la premisa es clara: solo se avanzará si se cumplen las condiciones fijadas de antemano. No hay margen para la urgencia, y la dirigencia que encabeza Jorge Brito no está dispuesta a ceder posiciones ante la primera oferta que llegue.
Esa filosofía no es nueva. En los últimos mercados de pases, River sostuvo una política de valorización de sus juveniles que incluyó ventas como las de Lucas Beltrán a la Fiorentina y de Claudio Echeverri al Manchester City, en ambos casos con montos que respetaron el precio que el club consideraba justo. Con Subiabre, la intención es repetir el modelo: retenerlo hasta que aparezca una propuesta que satisfaga todas las condiciones económicas y contractuales.
Varios clubes del exterior están atentos a la situación del delantero, cuyo futuro sigue abierto. La aparición de una oferta concreta que alcance las pretensiones económicas y que logre destrabar los factores extrafutbolísticos será determinante para definir la historia.
Por ahora, la calma reina en los pasillos de River, aunque con una certeza que no admite grises: si alguien quiere llevarse a Ian Subiabre, deberá pagar caro y respetar las reglas que fijó la institución.
