(BUENOS AIRES).- “No he tenido ninguna conversación directa con él ni con sus representantes. La prioridad absoluta es cerrar al entrenador”. La frase de Víctor Marulanda, flamante director deportivo de Atlético Nacional, enfrió cualquier chance de ver a Franco Armani de regreso al fútbol colombiano y volvió a instalar la incertidumbre sobre el futuro del arquero en River.
Marulanda asumió hace horas como nuevo mando del fútbol del conjunto verdolaga y en sus primeras definiciones públicas no escatimó elogios para el campeón del mundo. Calificó a Armani como “una persona, Armani, muy valiosa por su experiencia” y aclaró que “le quiere muy bien al club por lo que representa”.
Sin embargo, a renglón seguido dejó en claro que hoy por hoy no hay ningún tipo de negociación abierta. La llegada del directivo puso un freno a los mínimos avances que se habían registrado semanas atrás. “Lo poco que habían avanzado, se tira para atrás”, interpretaron desde el entorno de la dirigencia, marcando que la búsqueda de un posible reemplazante en el arco ni siquiera es un tema de agenda.
En ese contexto, los movimientos del mercado de pases en el equipo de Medellín apuntan a otro nombre. Si se produce la salida de un guardametas, el apuntado es Centurión y no el actual arquero de River. Además, el periodista que difundió las declaraciones sembró dudas sobre la predisposición del argentino a pelear un lugar: no lo ve a Armani dispuesto a pasar seis meses en el banco de suplentes.
La respuesta del representante
Del otro lado del teléfono, Martín Aráoz, representante de Armani, descartó de plano un regreso a Colombia. “No lo veo jugando en Colombia. Lo de Atlético Nacional fue un deseo. El fútbol es cambiante, pero ahora no lo veo. Yo lo veo bien en River y tiene contrato hasta diciembre del 2026”, afirmó el empresario, subrayando la firme intención del jugador de mantenerse en el fútbol argentino.
Aráoz no solo desmintió los rumores de salida, sino que reafirmó el compromiso del experimentado guardavallas con el club de Núñez. “No se va a ir a ningún lado”, sostuvo, y agregó que el arquero “quiere seguir ganando cosas” en River.
Con contrato vigente hasta diciembre de 2026, la novela del posible traspaso parece haber quedado en pausa indefinida. Mientras en Núñez el arquero se enfoca en sumar títulos, en Medellín la prioridad absoluta de Marulanda sigue siendo cerrar al nuevo director técnico antes de avanzar por cualquier refuerzo.
