(BUENOS AIRES).- River Plate anunció la marginación de 11 futbolistas que no serán parte de la pretemporada y quedaron directamente apartados de la delegación que viajará para la preparación del segundo semestre. La decisión, comunicada por el cuerpo técnico y la dirigencia, implica que los jugadores permanecerán en Buenos Aires mientras el grupo principal realiza los trabajos de puesta a punto. La medida impacta de lleno en la planificación y abre un escenario de cambios profundos en el Millonario de cara al mercado de pases.
La nómina de los 11 apartados
La nómina de los marginados está compuesta por Paulo Díaz, Maxi Meza, Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Alex Woiski, Maxi Salas, Giuliano Galoppo, Kevin Castaño, Galarza Fonda, Ian Subiabre y Santiago Lencina. La combinación de nombres sorprende: hay futbolistas experimentados y juveniles con proyección, lo que refleja un recorte sin distinción de jerarquías ni trayectorias. La decisión deja en claro que nadie está a salvo de la revisión que encaró el club.
El movimiento responde a una evaluación interna del cuerpo técnico y la dirigencia, que buscan redefinir roles de cara a la segunda mitad de la temporada. En River consideran que la pretemporada es un momento clave para consolidar el proyecto deportivo, y por eso se optó por una depuración profunda. La revisión detectó que varias piezas ya no encajaban en el esquema y era necesario un reordenamiento para recuperar la competitividad del equipo.
La medida también funciona como una señal para el resto del plantel: la competencia interna se intensifica y nadie tiene el lugar asegurado. Apartar a once futbolistas, varios de ellos con contratos vigentes y peso en el grupo, expone la firmeza con la que se encara el nuevo ciclo. Desde el club remarcan que el objetivo es elevar la exigencia y contar con un grupo más compacto y enfocado, sin distracciones ni comodidades.
Varios de los apartados ya venían con poca continuidad o habían perdido protagonismo durante la temporada. Ahora se abre un proceso de negociación que puede derivar en salidas definitivas o en préstamos a otros clubes. Los jugadores no viajarán y permanecerán en Buenos Aires mientras sus representantes analizan las opciones del mercado. La intención es resolver la situación de cada uno antes del cierre del libro de pases.
Un recorte de 11 jugadores no es habitual en River y marca una etapa de ajuste en la planificación. La reestructuración del plantel aparece como prioridad en un club que apunta a competir al máximo nivel en todas las competencias. La lista combina refuerzos recientes con juveniles de inferiores, lo que demuestra que la revisión no distingue trayectorias ni contratos. En el Millonario entienden que estas decisiones, aunque fuertes, son necesarias para el salto de calidad que pretenden dar.
La pretemporada ya comenzó sin los once apartados y el plantel trabaja con un grupo reducido, enfocado en los jugadores que seguirán en el proyecto principal. Las próximas semanas serán determinantes en el mercado de pases para resolver el futuro de cada uno de los marginados. El perfil definitivo del equipo dependerá de las salidas que se concreten y de las posibles incorporaciones que evalúa la dirigencia para cubrir los huecos que deja esta depuración.
