(BUENOS AIRES).- River rechazó una oferta de Athletico Paranaense por Maxi Salas, considerada insuficiente, y analiza el impacto de una posible venta a pérdida. El club brasileño propuso pagar cerca de la mitad de los 10 millones de euros que el Millonario invirtió para incorporar al delantero.
La propuesta rondaba los 4 millones de dólares, muy por debajo de lo que pretende la dirigencia. River busca recuperar al menos entre 5 y 6 millones de dólares por el pase y, por eso, respondió con un rechazo formal a la primera oferta concreta que llegó desde Brasil.
Salas es considerado prescindible por el cuerpo técnico y ya entrena apartado del plantel profesional. La intención del club es desprenderse de su contrato para aliviar la masa salarial y liberar un cupo de cara a la reestructuración del equipo.
La inversión original había sido una apuesta fuerte: el club desembolsó una cifra cercana a los 10 millones de euros para quedarse con el jugador, un monto que ahora pesa en la ecuación. La dirigencia analiza con cautela cualquier movimiento para minimizar el quebranto, porque aceptar la oferta actual implicaría asumir una pérdida económica importante.
Athletico Paranaense sigue de cerca la situación y es el principal interesado, aunque la brecha entre lo ofrecido y lo pretendido mantiene la negociación estancada. La propuesta formal que envió el club brasileño consistió en un préstamo por un año con opción de compra, un formato que tampoco resultó atractivo para la dirigencia de Núñez.
El delantero, de 27 años, llegó a River como una inversión significativa dentro del mercado de pases. El club pagó 8 millones de euros netos por Maximiliano Salas, aunque con bonos y comisiones la cifra escaló hasta los 10 millones de euros. Desde entonces, tuvo algunos destellos pero nunca logró consolidarse como titular indiscutido.
En Núñez sopesan la decisión desde dos frentes: el aporte que Salas ya no hace dentro del plantel y el impacto financiero de una eventual salida. La postura del club es no regalar al jugador, pero tampoco descartan escuchar ofertas que se acerquen a los números que esperan.
La situación del futbolista se tensó en las últimas semanas. A la falta de minutos se sumó la decisión del cuerpo técnico de apartarlo del grupo, una señal clara de que no está en los planes para la próxima temporada. La prioridad de la dirigencia es concretar una venta y evitar que el jugador quede libre o se devalúe aún más.
Mientras el mercado de pases sigue en movimiento, River aguarda una propuesta que satisfaga sus pretensiones. Si no aparece, la situación de Salas podría derivar en otras alternativas como un préstamo o una rescisión, aunque ninguna de esas opciones está confirmada por el momento. El interés de Athletico Paranaense sigue latente, pero sin un acercamiento en los números, la negociación no avanza.
