(BUENOS AIRES).- “He oído especulaciones sobre una oferta por Borré. Borré seguirá en el Inter”, dijo Alessandro Barcellos, presidente de Internacional de Porto Alegre, en medio de versiones que sitúan al delantero colombiano en la órbita de River. Mientras la dirigencia brasileña cierra filas, el club de Núñez ya movió fichas: hubo un primer acercamiento informal para conocer la situación de Rafael Santos Borré y, sobre todo, su predisposición a un posible regreso.
De acuerdo con la información que circula en Núñez, la respuesta del jugador habría sido positiva. Borré vería con buenos ojos volver a vestir la camiseta con la que dejó un recuerdo muy marcado, aunque supeditó cualquier decisión a que se cumplan determinadas condiciones contractuales y deportivas. Ese gesto, destacan puertas adentro, reduce los tiempos de una negociación que todavía no pasó de la etapa de sondeos.
La llave económica de la operación
El otro factor que alimenta la ilusión en River es el contexto financiero de Inter. El club brasileño no atraviesa su mejor momento económico y podría verse obligado a escuchar ofertas por algunos de sus jugadores importantes. A ello se suma que el colombiano, con contrato hasta diciembre de 2028, necesitaría resignar parte de su salario y presionar para salir, según admiten allegados a la operación.
Por ahora, en Núñez sólo hubo consultas preliminares y ninguna oferta formal. El cuerpo técnico considera que el ataque es un sector a reforzar y ve en Borré a un delantero de adaptación inmediata, con experiencia y conocimiento del medio. Sin embargo, la dirigencia mantiene cautela y no quiere apresurarse sin tener garantías económicas claras.
Se estima que una transferencia demandaría un desembolso cercano a los siete millones de dólares. River destinó para este mercado un presupuesto de 20 millones, del que ya se restaron poco más de 8 millones por las operaciones de Aníbal Moreno y el préstamo de Fausto Vera. Con ese margen, la ecuación es ajustada pero no imposible.
Pese a la negativa del presidente Barcellos, en el Millonario interpretan que la voluntad del futbolista y las urgencias del Inter pueden inclinar la balanza. De hecho, aclaran que el acercamiento inicial fue precisamente para testear ese terreno. El colombiano estaría dispuesto a regresar siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones contractuales y deportivas, una señal que en Núñez valoran especialmente por el vínculo que mantiene con la institución.
La novela recién empieza. No hay nada firmado, pero el sí del jugador y la puerta económica que dejó entreabierta la situación brasileña convirtieron el regreso de Borré en una posibilidad concreta. Los próximos días serán clave para saber si el interés mutuo se traduce en la primera oferta formal.
