(BUENOS AIRES).- River Plate, bajo la conducción de Eduardo Coudet, ha emitido un ultimátum definitivo a Giuliano Galoppo, Maximiliano Salas, Richard Ríos Castaño y Paulo Díaz. Los jugadores no serán considerados para el segundo semestre y deben concretar su salida inmediata del club. Esta medida busca depurar el plantel antes del reinicio de la competencia local.
Los futbolistas mencionados fueron excluidos de la delegación que realizará la pretemporada en España. Por este motivo, deberán permanecer en Buenos Aires hasta resolver su situación contractual con la institución. Según se informó, "los futbolistas mencionados no viajarán a la pretemporada en España y continuarán entrenándose en Buenos Aires".
Si no logran concretar una transferencia en el corto plazo, el club aplicará condiciones de entrenamiento estrictas. Los jugadores afectados deberán cumplir con un esquema de doble turno de trabajo. Además, lo harán de forma totalmente apartada del grupo principal que dirige el cuerpo técnico actual.
Esta reestructuración busca optimizar la extensión del plantel profesional para evitar la superpoblación de puestos específicos. El objetivo principal es "asegurar que cada futbolista tenga un rol definido dentro del esquema" de juego. En consecuencia, la dirigencia pretende elevar el nivel de la competitividad interna diaria.
Los desafíos de River en el mercado de pases actual
El proceso de depuración ocurre en un contexto global complejo debido al parate previo al Mundial 2026. Esta situación ha generado que el mercado de pases actual presente un movimiento escaso de transferencias. No obstante, la postura de la dirigencia millonaria se mantiene firme respecto a los contratos vigentes.
La medida adoptada por el club envía un mensaje claro sobre la autoridad del nuevo cuerpo técnico. Con esta decisión, se prioriza el compromiso de quienes sí formarán parte del proyecto deportivo inmediato. De esta manera, el club busca "evitar planteles extensos" para facilitar la gestión del grupo de River Plate.
El futuro de Galoppo, Salas, Ríos Castaño y Díaz depende ahora de las ofertas que puedan recibir sus representantes. Mientras tanto, la institución mantiene su postura innegociable de no integrarlos a las prácticas oficiales. El cierre de filas institucional marca el inicio de una etapa de máxima exigencia en River.
